CRECIMIENTO ECONÓMICO DE LA NUEVA ESPAÑA

El auge económico de la nueva España se dio sobre todo a partir de 1740, lo podemos constatar con algunas fechas interesantes, por ejemplo en 1742 había en la nueva España una población con de poco mas de 3 millones 300 mil habitantes, esta cifra casi se duplicó para 1810, la producción minera era seis veces mayor en 1810 que la que era a finales del siglo xvii, por supuesto toda esta actividad económica generó también una mayor  derrama de impuestos de manera que nueva España se convirtió en la más rica de España y la que mas ingresos generaba.

EL FLORECIMIENTO DE LAS CIUDADES:

A finales del siglo xvi y principios del XVII ciudades en la nueva España como México pueblo de os ángeles ante que era hoy Oaxaca Valladolid hoy Morelia ciudad real hoy san Cristóbal de las casas y Guadalajara se convirtieron en importantes centros financieros, económicos, políticos, religiosos y culturales.

Durante la época de los monarcas borbones en España, se dio mucha importancia en la nueva España al desarrollo de las obras públicas para las ciudades, por ejemplo en que hubiera servicios públicos como agua, alumbrado, drenaje y calles empedradas al servicio de los habitantes de estas ciudades. Como la minería era una actividad que generaba tantos recursos para la colonia como para España, los monarcas de la casa de Borbón se dieron a la tarea de explotarla aun más, se introdujeron técnicas nuevas de explotación de los metales, por ejemplo el uso de la pólvora para ampliar los túneles y los tiros de las minas, se crearon compañías que brindaron recursos para explotar las minas y también se generó la  inversión de capitales de los comerciantes que estaban interesados en incursionar en el negocio de la minería. Todo esto por supuesto con el apoyo de la casa de Borbón en España.

Para 1800 había en la nueva España alrededor de 3 mil minas en explotación que generaban enormes riquezas para la colonia y para España. La agricultura también comenzó a ser una actividad de cierta importancia en la nueva España, sin embargo dependía por supuesto del clima para prosperar, como recordarás en el bloque 1 estudiamos que desde mediados del siglo XVI s estableció el sistema de flotas para proteger de los piratas a las embarcaciones que salían de nueva España con rumbo al viejo continente cargadas de mercancías, este sistema permitía el intercambio comercial entre nueva España y el puerto de Cádiz en España.

En 1778, Carlos III dictaminó la pragmática de comercio libre con esto se permitió que otros puertos de España intercambiaran mercancía con la nueva España, esto trajo como resultado que de nueva cuenta que en nueva España comenzó una gran abundancia de productos europeos, como ya había tantas mercancías españolas, los mercados se saturaron, los precios bajaron y también disminuyeron las ganancias de los comerciantes. El mercado interno, esto es el uso y consumo de los productos fabricados en el mismo país se fortaleció y el monopolio comercial entró en decadencia.

Monopolio comercial es lo que sucede cuando una sola persona o grupo o empresa, controla la mayor parte de las actividades comerciales en algún rubro determinado.

Como ya hemos estudiado, la minería fue una de las actividades más importantes de la nueva España y generó enormes riquezas, podemos mencionar entre los hombres mineros más ricos, dueños de minas a Pedro Romero de Terreros y a José de la Borda. Con sus riquezas Romero de Terreros quien era propietario de las minas de Real de Monte, financió conventos y colegios y fundó lo que hoy es el Nacional Monte de Piedad, una casa de empeño y préstamos para personas de escasos recursos. José de la Borda era conocido por capturar indígenas en sus aldeas y conducirlos encadenados hasta sus minas donde debían de  trabajar vigilados por capataces y a veces hasta desmayarse del cansancio, por otro lado construyó en Cuernavaca un jardín que lleva su nombre y en Taxco invirtió una fuerte cantidad de dinero para edificar la iglesia  de santa Prisca.

LOS INICIOS DE LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL EN NUEVA ESPAÑA.

A pesar de que la corona española deseaba fervientemente impedir el desarrollo industrial de nueva España para que siguiera siendo dependiente de las importaciones que llegaban del viejo continente, en el siglo XVIII hubo un importante desarrollo de la industria manufacturera de hilados de lana y algodón. La producción textil estaba a cargo de los talleres artesanales  y de los obrajes.

Los talleres eran controlados por los gremios que eran corporaciones que incluían a maestros y aprendices principalmente pero también oficiales y estas organizaciones eran quienes determinaban los salarios, las jornadas de trabajo, los precios y las especificaciones que debían tener los productos textiles. También se encargaban de que nadie ejerciera esta profesión fuera del gremio.

Los obrajes eran construcciones muy parecidos a las cárceles de aquella época, adaptadas para el trabajo de la manufactura, quienes trabajaban en los obrajes eran presos pero también trabajadores asalariados, las principales manufacturas que se llevaban a cabo en los obrajes eran las textiles. La producción textil se utilizaba principalmente para el consumo interno, se enviaban las prendas fabricadas a las ciudades a las haciendas y a las minas.

LA PREMINENCIA DEL BAJÍO.

El Bajío es a lo que se le conoce a la fértil planicie que abarca los estados actuales de Michoacán, Guanajuato y Querétaro, en el siglo XVII esta zona comenzó a ser cada vez más atractiva para las inversiones que buscaban la explotación de minas y la fundación de haciendas. Esta zona comenzó a poblarse rápidamente y como consecuencia se establecieron ranchos agrícolas y ganaderos para poder cubrir la demanda de alimentos de la creciente población.-

En el siglo XVIII, esas rancherías y comunidades agrícolas se fueron convirtiendo en ciudades, las ciudades que hoy son Silao, Irapuato, Celaya, Salamanca y León entre otras, y también se comenzaron a instalar en esas ciudades talleres textiles y obrajes.

LA OCUPACIÓN DE TEXAS, TAMAULIPAS Y LAS CALIFORNIAS

En el siglo XVIII la parte de norte de la nueva España era rica en minas y ganado, sin embargo estaba muy lejos del centro y era muy difícil su control por parte de los españoles. En la segunda mitad de este siglo, el gobierno español estableció en Texas y en las dos californias presidios y misiones, los presidios eran una especie de fortificación con guarniciones de soldados destinados a proteger la zona. ¿De quién tenían que protegerse? Pues de la invasión de los indios nómadas, de la penetración de los rusos por el pacífico y de los franceses y anglosajones por el golfo de México.

A partir de 1750, los españoles pudieron concretar la ocupación de Tamaulipas que hasta entonces se había resistido a la penetración española, este territorio recibió el nombre de provincia de nuevo Santander y José de Escandón quien fuera un militar a quien el gobierno español le había encomendado la conquista, colonización y pacificación del territorio se convirtió en su primer gobernador.

EL ENFRENTAMIENTO CON LOS INDIOS DE LAS PRADERAS DE NORTE AMÉRICA

Como ya hemos comentado desde finales del siglo XVIII la corona española estableció presidios en el norte de la nueva España desde Sonora y hasta Texas, los habitantes de la provincia de Nueva Vizcaya, que incluían los estados que hoy son Durango, Sinaloa Sonora y Chihuahua, durante un tiempo vivieron en paz con los indios apaches, sin embargo un conflicto entre estos y los indios comanches vino a cambiar la situación, en 1748 los comanches que eran una etnia de Nuevo México, expulsaron a los apaches de ese territorio, esta situación fue muy grave para los apaches ya que de pronto fueron despojados de la zona de caza del bisonte que constituía el elemento principal para su subsistencia. Los apaches emigraron entonces hacia el sur y comenzaron a alimentarse del ganado de los españoles, en ocasiones saqueando las poblaciones y matando gentes.

La corona española tomó diversas medidas para enfrentar la situación por un lado intentaron establecer alianzas, también enviaron más soldados a los presidios para poder controlar mejor la situación, fomentaron el divisionismo entre las tribus, esto es que los indios apaches no estuvieran unidos para que no fueran tan fuertes al enfrentarse a los españoles y además fomentaron el uso del alcohol, de esta manera creaban una dependencia de los apaches hacia los productos de la nueva España.

Acerca de Héctor Valadez
Estudiante de Historia que ya estudió Derecho, Filosofía y Psicología. Profesor de Geografía, Historia y Formación cívica y ética en el Centro Educativo Juan Sebastián Bach

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