Reseña de “Las batallas en el desierto” de José Emilio Pacheco

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

  Héctor Paúl Ayala Valadez

CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

DEPARTAMENTO DE HISTORIA

ANALISIS VALORATIVO DEL TEXTO:

“LAS BATALLAS EN EL DESIERTO”

DE JOSÉ EMILIO PACHECO

 

 

HÉCTOR PAÚL AYALA VALADEZ

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ANALISIS VALORATIVO DE TEXTOS

LICENCIATURA EN HISTORIA

DICIEMBRE 2012

 

  1. 1.    ANÁLISIS SOCIOHISTÓRICO – CONTEXTUALIZACIÓN

 

Las Batallas en el desierto, una novela histórica.

 

José Emilio Pacheco, el autor de esta novela, es contemporáneo a los hechos relatos en ella, por lo cual se puede llegar a la conclusión de que este es un texto lectura, aunque en lo personal me atrevo a indicar que puede ser de textos varios, ya que presenta manifestaciones ideológicas desde filosófica, política incluso religiosas aunque en ninguna de ellas profundice demasiado.

Su origen privado se debe a que es un texto de vivencias personales, sobretodo biográfico del autor. Extraído de las recónditas memorias de un escritor y pensador mexicano sin dejar de lado su naturaleza narrativa.

Desarrollada durante el año de 1948, es la historia de un niño de clase media llamado Carlos, que se ve enmarcada en su contexto social y político; describe los problemas del gobierno de Miguel Alemán, la influencia en la cultura popular proveniente de Estados Unidos, así como la moral ambivalente del México de las décadas de los 40’s. Esto quiere decir que la historia se desenvuelve de manera lineal, iniciando a finales de 1940 y continua su secuencia cronológica hasta los años sesenta, que Carlos regresa a México en búsqueda de Mariana.

José Emilio Pacheco

 

Poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano, cuya cultura literaria y sensibilidad poética lo convirtieron en uno de los miembros más destacados de la llamada Generación del Medio Siglo.

Estudió derecho y letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y allí comenzó a colaborar con la revista Medio Siglo. Más tarde formó parte de la dirección del suplemento Ramas Nuevas de la revista Estaciones, junto a otro reconocido autor mexicano, Carlos Monsiváis, y de la redacción de la Revista de la UNAM. Fue asimismo jefe de redacción del suplemento México en la Cultura, en colaboración con Fernando Benítez.

Profesor en varias universidades de México, Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, se dedicó también a la investigación en el Departamento de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); como resultado de esta labor de investigación y reconstrucción de la vida cultural mexicana de los siglos XIX y XX, publicó numerosas ediciones y antologías. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, alemán y ruso.

Pacheco se caracteriza por su uso de un lenguaje coloquial y simple en sus obras. Batallas en el desierto fue escrita en 1981mismo año en que fue publicada. Pacheco recibido varios premios entre los que caben citarse: Premio Nacional de Lingüística y Literatura 1992 y el José Asunción Silva al mejor libro de poemas en español publicado entre 1990 y 1995. Formó parte de la “Generación del ‘50” junto a otros escritores como Carlos Monsiváis, Eduardo Lizalde y Sergio Pitol. Ha sido docente en diversas universidades del mundo e investigador del INAH; actualmente es miembro del Colegio Nacional desde 1986.

Durante la FIL 2009 llevada a cabo en Guadalajara, Jalisco, se presento José Emilio Pacheco, acompañado del escritor Xavier Velazco, para recibir el premio “Cervantes de literatura” de ese mismo año, de manos del presidente de la FIL Raúl Padilla López.

En este evento José Emilio, como prefirió que lo llamaran y así evitar el “usted”, confesó que su inspiración para escribir Batallas en el Desierto fue un motivo inconsciente, tomando como base únicamente los recuerdos infantiles, los amores trágicos que no tienen esperanza y así crear una historia con una época y ambiente histórico que sí existió y que marcó la vida de todo un país.

Reflejar la vida cotidiana y precisar los hechos para contar una historia, es lo que pasa por la mente de José Emilio Pacheco cuando escribe: “Es la necesidad humana de la relación. La literatura te ordena las ideas al momento de querer expresarlas”. Comenzó a escribir “antes de saber escribir”, al darse cuenta que era torpe para algunas cosas y al paso de los años descubrió que sólo se puede “escribir lo que lee”.

Identificarse con lo que lee es la motivación que lo impulsa a seguir escribiendo y recordar en cada línea que el “amor” siempre estará presente en la literatura. “El amor es como una enfermedad y en estos tiempos el amor no tiene respuesta”, aseguró José Emilio Pacheco, al ser cuestionado sobre el significado que tiene este sentimiento en su vida diaria.

Pacheco, con su gran trayectoria ha logrado posicionarse como uno de los mejores escritores mexicanos  de todo América. Estas son sus obras por año, comenzando de la última hacia la primera.

 

  • Álbum de Zoología 2012   
  • Tarde o temprano (Poemas 1958-2009) 2010 
  • Los días que no se nombran 2010
  • Como la lluvia 2009 
  • La edad de las tinieblas 2009 
  • Gota de lluvia y otros poemas para niños y jóvenes 2005 
  • En resumidas cuentas 2004 
  • Siglo pasado 2000 La arena errante. Poemas 1992-1998 1999 
  • El silencio de la luna 1995   
  • Ciudad de la memoria 1989 
  • Los trabajos del mar 1983   
  • Las batallas en el desierto 1981 (2010)   
  • Desde entonces 1980
  • Tarde o temprano 1980
  • Islas a la deriva 1976 
  • Irás y no volverás 1973   
  • El principio del placer y otros cuentos 1972 (2010) 
  • Antología del modernismo (1884-1921) 1970
  • No me preguntes cómo pasa el tiempo 1969
  • Morirás lejos 1967
  • El reposo del fuego 1966  
  • El viento distante y otros relatos 1963 
  • Los elementos de la noche 1963   
  • La sangre de Medusa y otros cuentos marginales 1959

 

  1. 2.    INTERPRETACIÓN

Sus aspectos externos

 

La historia de “batallas en el desierto” es narrativa y pragmática, pues el autor sirve de testimonio principal de la obra, narrando lo que de interesante pudo haber en ese momento determinado.

Como anteriormente se ha mencionado en este trabajo, Pacheco se caracteriza por su uso de un lenguaje coloquial y simple en sus obras. Lo que las hace simples y fáciles de leer, así como muy buscadas por los jóvenes, al grado de exhibida en 1987 con el título “Mariana, Mariana”, además de una canción del grupo Café Tacuba, con el nombre “Las batallas.

Esta novela fue escrita en 1981 y en ese mismo año fue la primera edición en Biblioteca Era, en 1999 se hizo una revisión de la misma para ser editada por segunda ocasión, y su tercera edición fue hasta 2011. Reimpresa en 2009 y 2010 por la alta demanda que tuvo a raíz de  los premios otorgados en esos años. Yo he leído la segunda reimpresión de 2012 de la casa editorial Biblioteca Era, impreso en México.

Pacheco vivió su infancia durante los años en que se menciona se desarrolla la novela, por lo tanto creo en la fiabilidad hacia este autor, además de sus vastos conocimientos y su larga trayectoria. No me reúso a pensar que pudo utilizar otras ciencias (además de la historia) para escribir este libro, pero sí que su principal fuente es su memoria y recuerdo, que al final es lo que mejor solemos guardar y con mucho celo.

La metodología utilizada la percibo como diacrónico, esto quiere decir que el autor narra los hecho por orden evolutivo, cronológico, con un enfoque erudito o sea que busca ante todo los datos y los detalles incluso los mas minuciosos y periféricos al tema central de la historia.

“Las batallas en el desierto” es una obra de apenas 68 páginas, divididas en 12 capítulos, sencillos y de fácil y pronto entendimiento.

 

Sus aspectos internos.

 

            Narra la historia de un joven pre-adolescente, llamado Carlos, que se enamora de la mamá de su mejor amigo. “Me acuerdo, no me acuerdo: ¿qué año era aquel?”. La historia comienza con Carlos describiendo al México de los ’40: personajes, programas y canciones de moda, los avances de la industria automotriz, las condiciones políticas del gobierno de Miguel Alemán y la creciente influencia de los Estados Unidos en el país.

En la escuela, Carlos conoce a Jim, quien sería su mejor amigo tras defenderlo de otro compañero que lo molestaba. En una ocasión, Jim lo invita a su casa   y es entonces cuando conoce a su madre, Mariana, de quien queda perdidamente embelesado. Otro día, estando en clases, no soportó el deseo de expresar lo que sentía a Mariana, por lo que decide escabullirse de la escuela para visitarla.

Ante la intriga de ella, Carlos decide confesarle su amor. Pero los compañeros de su escuela y sus padres se enteran de lo acontecido y arman un escándalo sobre la precocidad del pequeño o de, peor aún, la mala moral de Mariana. Carlos es cambiado de escuela y, junto con su familia, pasan a   una mejoría económica.

Un día, Carlos se encuentra con uno de sus antiguos compañeros, Rosales, quien le notifica sobre lo que se había comentado en la escuela después del incidente y sobre el suicidio de Mariana como consecuencia de un altercado con su amante. Carlos, incrédulo, decide buscar a su amor platónico en la casa donde esta vivía, pero se encuentra con que los vecinos no tenían ninguna memoria o recuerdo de Mariana o Jim.

La novela termina con Carlos recordando al México que fue y que nunca será recordado: “Se acabó esa ciudad. Terminó aquel país. No hay memoria del México de aquellos años. Y a nadie le importa: de ese horror quien puede tener nostalgia”.

La historia se desarrolla en México, en la época de finales de los ‘40 e inicio de los ’50. El contexto manejado en la obra hace referencia a los cambios por los que atravesaba el país: problemas políticos y sociales en el gobierno de Miguel Alemán, la influencia de   la invasión de productos extranjeros y cultura Norteamericana y las costumbres, valores y concepción de la moral de las familias que transitaban de un México tradicionalista hacia la urbanización gracias a la industrialización y crecimiento de las ciudades. Carlos es de clase media y se encuentra rodeado de amigos (algunos de diferentes nacionalidades) tanto de la clase baja como de la clase alta.

 “Las batallas en el desierto” está escrita en primera persona (Carlos, ya adulto, es quien reseña). Su nombre es tomado en relación a las luchas, en un lote de arena, entres árabes y judíos que se mantenían en la escuela de Carlos.  José Emilio Pacheco remite a los elementos más significativos de la época para que el lector se identifique con las condiciones sociales, políticas y económicas de la novela. 

El tiempo es la duración de los acontecimientos; es decir, lo que abarcan desde su inicio hasta su desenlace. No tiene que ver con lo que dura el proceso de leer, sino con los hechos ficticios que estamos recreando. El tiempo se clasifica de las siguientes maneras: 

a) Tiempo objetivo: es el tiempo que transcurre normalmente; sucede en orden cronológico y de manera lineal. La historia comienza a ser narrada como por 1940 cuando Miguel Alemán era presidente de México y continúa con su secuencia hasta 1970.

b) Tiempo subjetivo: aquí se narran hechos sucedidos en otro tiempo. No solo se mencionan sino que ocurre en forma de acción. Este tiempo no respeta el orden natural de las cosas; puede pasar de presente a pasado o de pasado a futuro. 
-“Hubo un gran temblor en Octubre, apareció un cometa en Noviembre, Dijeron que anunciaba la guerra atómica y el fin del mundo o cuando menos otra revolución en México” (capitulo XII).

c) Planos temporales: es parecido al tiempo subjetivo, pero en esta modalidad podemos encontrar historias o mundos paralelos, narrados al mismo tiempo.

El espacio es el lugar o los lugares donde sucede la acción. Estos lugares son generales y muy amplios como: un planeta, un país, una ciudad y particulares como: una casa, un cuarto o un rincón. Los espacios se clasifican en exteriores e interiores; en el análisis es necesario describirlos o anotar los hechos importantes que suceden ahí. 

a) Lugares generales: México. D.F.

b) Lugares particulares: 

• Escuela (el patio): sin árboles ni plantas, ladrillo y era de tierra colorada, solo una caja de cemento. Por eso le llamaban desierto.

• Colonia Roma:   colonia de clase media, donde vivía la Familia de Carlitos.

• Departamento de Carlos: donde vivió la familia en los días de su clase media.

• Departamento de Mariana y Jim: estaba muy ordenado y muy limpio, tenía olor a perfume con muebles de Sears Roebuck y varias fotografías de Jim, Mariana y del papa. Es a donde fue Carlitos a cenar y conocer a Mariana y a donde fue a declararle su amor.

• Plaza Ajusco: casas porfirianas, fuente forma de trébol. Es a donde Carlitos jugaba con sus carritos de niño.

• Iglesia de Nuestra Señora del Rosario: fue a donde Carlitos fue a confesarse después de haberle declarado su amor a Mariana.

• Oficina del psicólogo: Consultorio con paredes blancas,   fue donde le hicieron pruebas psicológicas a Carlitos.

• Edificio donde vivía Mariana: Es donde Carlitos entra a preguntar por Mariana   después de que se entero que había muerto.

 

  1. 3.    CRÍTICA

 

El autor no da descripción física de Carlos, sin embargo, se infiere, en base a conversaciones de otros involucrados, que el personaje tiene una edad menor a los 13 años.

Psicológicamente Carlos es un muchacho tranquilo, que sobrelleva su condición familiar, los cambios en el país y sobre todo, la concepción del amor durante la pre-adolescencia de una manera natural, curiosa e impulsiva. Procura no juzgar a los demás.

La madre y el padre de Carlos: su madre es tradicionalista, vive bajo el régimen de lo que debería ser una “ama de casa”, es fiel, presumida, va a la iglesia y vive dentro de los preceptos religiosos, su conducta debe ser siempre moral. El padre parece estar un poco distanciado de la familia y sigue los pasos de su esposa.

Héctor, el único hermano de Carlos, rebelde, con grandes ansias sexuales y de actitud despreocupada. 

Mariana, es la joven madre de Jim y amor platónico de Carlos; descrita como una mujer hermosa y delgada de 28 años. Es una mujer comprensiva, con una idea clara sobre su adultez. Inmersa en la cultura norteamericana y aparentemente propensa a la depresión.

 Jim es norteamericano, de familia rica, proveniente de San Francisco. Era amigo de Carlos, que vivió con el anhelo de ser reconocido por su padre, a quien admiraba. Fue la invitación a su casa, en la que Carlos conoció al amor imposible que marcaría su vida: Mariana, la madre de su mejor amigo.

Rosales el compañero que entablara un altercado con Carlos. Era de familia pobre. Cuenta a Carlos lo que había ocurrido (en la escuela y en la vida de Mariana) después del   incidente donde el protagonista le declarara su amor a la madre de Jim. Fue su repentina aparición la que resurgió el interés de Carlos por Mariana. 

La novela es una descripción del último paso del tradicionalismo por México. Es una crónica sobre la invasión extranjera que poco a poco fue alienando al país de su verdadera esencia. Las condiciones sociales, políticas y culturales de la época de los ‘40 e inicio de los ’50 se unen para formar un escenario en donde el actor principal es Carlitos, un niño incomprendido que ante las problemáticas del país, los marcados contrastes sociales y la presión de las leyes decorosas de su familia, encuentra un oasis en medio del caos: el amor. El amor es algo tan puro, que por eso el autor solo podía adjudicarlo a un niño, a un ser inocente.

Los impulsos del amor llevan a Carlitos a ser tachado de aberrante, precoz, loco, anormal, en pocas palabras, lo acusan de haber practicado el peor de los pecados para la sociedad de la época: la inmoralidad. Por su conducta es marginado, primero por su propia familia: los padres son intolerantes, no lo conocen; su hermano Héctor, que a pesar de solaparlo, no toma el amor de su pequeño hermano por Mariana como algo serio, sino como un juego, un atrevimiento necesario de la pre-adolescencia. El verdadero conflicto interno de Carlitos no es la declaración de amor y las consecuencias que trajo, si no el hecho de que nadie entiende que el amor que siente es real.

En segundo lugar está su entorno social. El hecho de que sus compañeros y conocidos se enteraran de todo, pero a través de chismes y rumores, demuestra que la población del México de entonces, trataba de mantener en voz baja los últimos indicios de costumbrismo ante la llegada de la era moderna y el extranjerismo (que se muestra a partir de cambios en la comida, por ejemplo: el pozole se convierte en una hamburguesa y el tequila en whisky). Para las personas conservadoras de la época esto constituye una pérdida de los valores y tradiciones del país, sin embargo, a la vez que trataba de que sus opiniones fueran “desapercibidas”, se encontraban ansiosas de saber qué vendría próximamente, de la modernización. 

En lo referente al caos que se menciona en el análisis, podemos identificar   actitudes y acciones llenas de antipatía que se marcan desde de la niñez: la popularidad de los juguetes bélicos, los episodios de guerra protagonizados en el patio de la escuela (árabes contra judíos protagonizan un conflicto externo que en realidad existió, un “amor apache”), el lenguaje altisonante y el racismo entre compañeros. La escuela de Carlitos es en sí, un mundo pequeño, un reflejo de lo que la intransigente y turbia sociedad significaba para las nuevas generaciones.

Los personajes son seres creados por la imaginación del escritor para que vivan los conflictos y realicen las acciones que conforman el texto de ficción. Son más o menos parecidos en su físico o en su comportamiento a las personas reales; es decir, realizan funciones propias de los seres humanos.

El narrador de esta historia es en primera persona, como se puede ver en el siguiente ejemplo Carlitos, el personaje principal es el que narra la historia. Ejemplo:

“Entré en la nueva escuela. No conocía a nadie. Una vez más fui el intruso extranjero. No había árabes ni judíos ni becarios pobres ni batallas en el desierto aunque si, como siempre, ingles obligatorio. Las primeras semanas resultaron infernales. Pensaba todo el tiempo en Mariana”

 

En otro caso es un narrador protagonista, ya que la persona que narra esta historia es el personaje principal.

Podemos ver que es un narrador omnisciente, así se comprueba en la siguiente cita:

“Pensé que iba a reírse, a gritarme: estás loco. O bien: fuera de aquí, voy a acusarte con tus padres y con tu profesor.”

 

  1. 4.    CONCLUSION

 

La historia inicia finales de los cuarenta, cuando Carlitos, relata su infancia y sus tiempos románticos de la niñez. Crecido en la colonia Roma, hijo de una familia conservadora y de derecha. Carlos representa el típico modelo del niño mexicano de los años cuarenta. Disfrutando día a día su infancia en su escuela, comiendo tortas de nata, combatiendo contra judíos y árabes en las épicas batallas del desierto, eran llamadas así, porque el patio, donde se desarrollaban, era puro polvo. Sin árboles ni plantas, daba más la impresión de un desierto, que un patio de juegos.

En aquellos tiempos, el padre de Carlos, entra a la banca rota, debido a que su compañía de jabones, se ve afectada por la entrada al mercado de los detergentes en polvo. Este fue el principal motivo, por el cual Carlos, entra a una escuela del populacho, término coloquial.

Durante las guerras, que se presentaban a diario, la escuela era testigo de una verdadera batalla entre niños árabes y judíos, donde se mostraba el repudio entre ellos. El maestro Mondragón, siempre estuvo en contra de todo acto violento. Con su sentido moralizador, velaba por el futuro de sus alumnos, con el afán de que algún día, se convirtieran en hombres de bien. A pesar de sus innumerables intentos, las batallas en el desierto, nunca pudieron ser sofocadas.

Una ocasión, Carlos, visitó la casa de su amigo Rosales, para que este, le prestara unos apuntes. Rosales, a pesar de ser el alumno más inteligente, vivía en una vecindad; su madre era una mujer joven, pero que parecía de cincuenta; su padrastro, le había quitado su cuarto, y dormía en un petate.

Durante la inauguración, de un monumento, por parte del entonces  presidente Miguel Alemán, la clase de Carlos acude al evento, y es ahí, donde Jim, compañero de Carlos, comenta a su clase, que el señor que se encuentra al lado del presidente, es su padre. Se rumora, que su madre es la querida del señor, que no es más que un político corrupto. Carlos, se convierte en su único amigo de Jim, porque él nunca emitió ningún juicio acerca de su familia, al menos no que lo supiera Jim. En un receso, Carlos platica con Jim, y, Rosales les grita que eran putos. Carlos se abalanza sobre él a golpes, pero son detenidos por Mondragón.

Ese hecho, hace que Jim considere a Carlitos como su mejor amigo, a tal grado de invitarlo a su casa. Localizada en el tercer piso, de unos departamentos, la casa de Jim, era una puerta a lo moderno. Desde el más exiguo mueble, tenía un toque de importación; que decir de sus juguetes, traídos desde Estados Unidos.

Los platillos voladores o sándwiches, coca cola, agua mineral, Todo eso le parecía un sueño a Carlos. Pero lo que no podía apartar de su mente, era aquella imagen gloriosa de Mariana, la madre de Jim. Mujer joven y hermosa, que parecía más la hermana de Jim, que su propia madre, cautivó desde el primer momento el corazón de Carlos. Desde ese momento, el vasto universo intrínseco de nuestro protagonista, se redujo a una sola estrella llamada Mariana. Pensó en pedirle consejos a su hermano, pero no se atrevió.

Héctor, su hermano, es un fiel reflejo del estudiante de derecha. Abstraído en las mujeres y el juego, pasaba más tiempo en lío de faldas con las sirvientas, que dedicándose al estudio. Un día, Carlos no resistió más su amor por Mariana, y excusándose, en que se sentía mal, acudió a visitarla y le confesó sus sentimientos.

La madre de Jim, sintió gran ternura por Carlos, pero mencionó que ellos dos eran un amor imposible. Carlos lo comprendió y una gran tristeza invadió su rostro. Mariana se despidió de él, con un beso en las comisuras, entre la mejilla y los labios, y le pidió que nunca la olvidara.

Como Carlos, no regresaba Mondragón preguntó dónde se pudo haber metido y Jim le dijo que debió haber ido a su departamento. Al llegar, Mariana les contó lo sucedido. Lo demás fue historia: Carlos es severamente reprimido por sus padres, que lo sacan de su escuela y lo llevan con sacerdotes, psicólogos, y finalmente cae en un estado de seclusión total. Durante ese tiempo, su familia entra en una época mejor en la cual su padre fue absorbido por las empresas que lo habían dejado en bancarrota.

Héctor, hermano de Carlos quién había entrado a la cárcel tras una riña y que era el conflictivo de la familia, llegó a estudiar en Chicago; su hermana, quién había tenido un amorío con un actor fracasado y que se ahorco, se fue a Texas; y su otra hermana llegó a ser secretaria.

Un día, Carlos encuentra a Rosales; éste le cuenta a Carlos que Mariana se había suicidado tras una discusión con su amante. Carlos al no creer lo que había escuchado fue en busca de Mariana a su casa creyendo que era mentira, pero no logró encontrar ninguna información a cerca de Mariana o de Jim.

Al final de esta novela, Carlos no supo si Mariana se suicido o si aún siguió con vida; terminó sin saber nada a cerca de Jim, de Rosales o de alguien de aquella época. Tiempo después todos esos edificios en los que vivían ellos son demolidos y Carlos no tiene otra opción más que recordar todo aquello con nostalgia.

El mensaje del autor es que el amor sincero perdura en las adversidades que se presentan ante los cambios del entorno, en este caso, la transición del México tradicional, complejo, conservador,   a un país moderno, simple y superficial.

Canción “Las batallas”

 

            El grupo mexicano Café Tacuba se inspiró en la novela de Pacheco para la creación de la canción titulada “Las Batallas” de la cual me permito hacer una crítica-comparación respecto al libro.

            Cabe mencionar que no es justo ni fácil comparar dos géneros artísticos completamente diferentes en cuanto a tiempo, forma y estilo, como lo son la literatura y la música. En el caso de la canción, es comprensible que por la duración no pueda extenderse para tomar el significado de la novela por completo.

Deja de lado las condiciones políticas, sociales y económicas del sexenio Alemanista, dirige su enfoque principalmente a la escena del enamoramiento de Carlitos con Mariana, los rumores que se propagaron en el entorno social del personaje principal ante su declaración de amor y a las actitudes que tomó su familia con respecto al incidente, el cuestionamiento sobre quién, si su hermano Héctor o la misma Mariana, incitó a Carlitos a tales actos y la tacha que le pone su padre como “anormal”. 

Aunque recauda la idea principal de la novela, no logra develar el significado que tiene el amorío de Carlitos dentro del contexto del país y tampoco menciona a la influencia que tuvo el extranjerismo en la urbanización de México.

Pareciera que el tono en que es cantada la melodía remite a una especie de reclamo al protagonista, cuestionando las acciones que lo llevaron a ser catalogado como inmoral:

 

“Oye Carlos, por qué tuviste que decirle que la amabas a Mariana y Oye Carlos, por qué tuviste que salirte de la escuela esta mañana”.

 

En ambos géneros artísticos se menciona el fragmento de un bolero puertorriqueño, escrito originalmente por Pedro Flores, llamado “obsesión”: 

 

“Por alto que este el cielo en el mundo

Por hondo que es el mar profundo

No habrá una barrera en el mundo

Que mi amor profundo no rompa por ti”.

 

Estos versos parecen componer el significado que solo Carlos comprendía sobre su enamoramiento, que perduró a pesar de los conflictos a sus alrededor. De ahí la importancia que tiene para su colocación tanto en el libro como en la canción. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. 5.    BIBLIOGRAFÍA

 

Café Tacuba. Tiempo transcurrido. “Las Batallas”. Recopilación. México. 2000.

CONACULTA. Comunicado # 519. Marzo 22 de 2011. Consultado en Diciembre 07 de 2012. México. http://www.conaculta.gob.mx.

Diccionario de Biografías. Editorial La llave del Conocimiento. México. 2003

Flores, Pedro. “Obsesión”. Puerto rico. 1930-1935. Remasterización. Florida 2005.

Gutiérrez, Norma. Amor, la enfermedad incurable de José Emilio Pacheco. El informador. México. Diciembre 02 de 2009. Consultado en Diciembre 08 de 2012. Versión digital http://www.informador.com.mx.

Jiménez-Sandoval, Saúl. Mexican studies. Vol. 27. “Capitalismo, deseo y el anti-Edipo en las batallas en el desierto”. The regents of the University of California. Summer. U.S.A. 2011.

Pacheco, José Emilio. Las batallas en el desierto. México. Era editores, 1981.

Rabanal, Manuel. Lara Peinado, Federico. Comentario de textos históricos. “El comentario de textos históricos”. Ed. Cátedra. Madrid. 1997

Rabanal Alonso, Manuel Abilio. El comentario de texto en la didáctica de la historia antigua. Universidad de Alicante.

Rabanal, Manuel. Textos Compuestos y comentados de la historia moderna. Ed. Cátedra. Madrid

Sierra Campusano, Claudia. Historia 2. Ed. Esfinge. México. 2010.

Acerca de Héctor Valadez
Estudiante de Historia que ya estudió Derecho, Filosofía y Psicología. Profesor de Geografía, Historia y Formación cívica y ética en el Centro Educativo Juan Sebastián Bach

2 Responses to Reseña de “Las batallas en el desierto” de José Emilio Pacheco

  1. Reblogueó esto en Doctorado ISIDM.

  2. Fer dice:

    Muy buena reseña!

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