EL ALTEPETL COMO FORMACIÓN SOCIOPOLÍTICA DE LA CUENCA DE MÉXICO.

EL ALTEPETL COMO FORMACIÓN SOCIOPOLÍTICA

DE LA CUENCA DE MÉXICO.

SU ORIGEN Y DESARROLLO DURANTE

EL POSCLÁSICO MEDIO.

Dr. Raúl García Chávez

Centro INAH EDOMEX

RESUMEN:

El Altepetl es el nombre usado en la antigüedad prehispánica del Altiplano –periodo Posclásico- para denominar a las ciudades o asentamientos, pero también se refería a su realidad política, a su constitución como sociedad. El Altepetl era la forma de conceptualizar a la sociedad, al asentamiento a la red de relaciones que se establecían entre varias comunidades entre un centro rector y las localidades dependientes, el Altepetl fue un producto de la historia del hombre, se transformó con el tiempo su realidad, cambió al mismo ritmo que cambiaba la sociedad, no fue algo estático. Aquí estudiaremos su devenir, algunas líneas de su desarrollo y lo que se plantea en este documento, es un esbozo entresacado de los datos de las fuentes y de la Arqueología, es un comienzo, el Altepetl está por estudiarse aún.

INTRODUCCIÓN

La investigación arqueológica de la Cuenca de México (Fig. 1) ha centrado sus mayores esfuerzos en tres sociedades estatales que han dejado restos arqueológicos monumentales y, por lo tanto han sido susceptibles de mayor atención por parte de los investigadores, me refiero a Teotihuacan, Tula y Tenochtitlan. Después de la destrucción de Tula hacia el año 1050-1100 d.C., se registra históricamente la llegada de los grupos chichimecas a la Cuenca de México, quienes al asentarse en este territorio lacustre, darán origen a la organización política más importante del Posclásico: El Altepetl.

Dentro del contexto de las sociedades estatales que existieron en el Altiplano Mesoamérica, los grupos chichimecas, han recibido muy poca atención, y su existencia se ha conocido más que nada a través del trabajo interpretativo de las fuentes históricas donde sobresalen los trabajos de Jiménez Moreno (1961) Kirchhoff (1954-55); Caso (1967); Gibson (1981); Van Zantwijk (1969; 1985); Corona (1976); Pérez Rocha (1982); Hodge (1984); Carrasco (1984); Carrasco y Broda (1976; 1978); Davies (1973; 1980; 1987); Castillo (1984); Smith (1996). Para el lapso en cuestión, la Arqueología se ha enfocado en estudios cerámicos parciales (Gamio y Boas 1990 (original 1921); Noguera 1935; O’Neill 1962; Franco 1945; Griffin y Espejo 1947; Sejourné 1970; Parsons 1966; Sanders y otros 1979; Hodge y Minc 1990; Brumfiel 1976; Hodge y Smith 1994), sin que exista una caracterización a nivel material del Altepetl o al menos una referencia de su existencia arqueológica.

Esto significa que en el presente ensayo, intentaré una caracterización del Altepetl y de su proceso evolutivo a través de los datos históricos disponibles, además de los datos arqueológicos actualizados, ya que el magro discurso disponible (como literatura histórica) sobre las sociedades chichimecas y de sus instituciones, es casi inexistente.

Charlton y Nichols (1997) han desarrollado un modelo para describir la sucesión de los estados del Altiplano de la Cuenca de México y cuya tesis principal es enunciada, como la sucesión de tres ciclos de formación estatal centralizada, que incluirían a las sociedades teotihuacana, tolteca y azteca. No obstante la importancia de estos tres centros urbanos, lo que aquí nos interesa es el periodo intermedio entre, el surgimiento del estado tolteca y el del estado culhua-mexica, es decir el lapso del Posclásico Medio, en el que los chichimecas arriban al área de la Cuenca de México.

METODOLOGÍA

Para construir un esquema de desarrollo evolutivo de las sociedades del Posclásico Medio, debo hacer algunas precisiones de carácter metodológico, para elaborar una conceptualización sociopolítica que abarque el fenómeno estudiado, de acuerdo con las características que proporcionan las relaciones históricas. Este paso es necesario ya que, como dice Ferguson (1991:170):

“Nosotros no podemos estudiar efectivamente tanto la evolución como la involución política si fallamos en reconocer que aspectos significativos de las formas políticas previas persisten en las formas tardías y entonces poder dar cuenta de la variabilidad. Los estados “puros” no emergen un paso adelante en la línea evolutiva de los cacicazgos, ni los cacicazgos “puros” un paso antes de los estados”

Esto significa que lo primero que hay que definir -de acuerdo a la información histórica- son las formaciones políticas que existieron en el México Prehispánico. En la época prehispánica, el término Altepetl, se usó para describir a los conglomerados sociopolíticos, por lo que lo primero, será formular una propuesta de su significado y evolución y entonces se podría entrar a una descripción de este proceso, de acuerdo a los datos existentes.

EL ALTEPETL COMO FORMA SOCIOPOLÍTICA DOMINANTE EN EL POSCLÁSICO

Históricamente hablando, una unidad sociopolítica se define de acuerdo con su tamaño, densidad poblacional, economía, y la relación política que existe entre unas unidades y otras. El concepto que englobaba todas estas características en la antigüedad prehispánica era el de “Altepetl” de atl=agua, tepetl=cerro.

Del Altepetl dice Sahagún (1979) que “Aquí, los hombres de Nueva España, los antiguos hombres decían de éstos [de los ríos], de allá vienen, que de allá vienen del Tlalocan, puesto que son propiedad, puesto que de él sale la diosa cuyo nombre es Chalchiuhtlicue, “La de la falda de jade”. Y decían que los cerros son sólo fingidos, sólo por encima son terrosos, pedregosos, que sólo son como vasijas, como casas que están repletas de agua” (Códice Florentino XI:VII,parag..9). Aquí la connotación de Altepetl se refiere a su carácter como dador de vida a través del agua que contiene, del agua que derrama para que los hombres puedan beneficiarse de esa agua, para tener la posibilidad de regar sus campos y sustentarse.

Sin embargo la traducción del término a través del diccionario (Molina 1984; Simeón 1992:21) “poblado”, “ciudad”, “estado”, “rey” nos dice poco de su dinámica, ya que si bien connota ciertas características sociopolíticas, el significado verdadero del Altepetl, se encuentra en las descripciones históricas y en la dinámica evolutiva de estos conglomerados políticos, que en la literatura corriente, han sido considerados como formaciones estatales (Conrad y Demarest 1988:37; Hodge 1984:1). No obstante esta creencia generalizada, el Altepetl no siempre fue así. La denominación de Altepetl como sinónimo de Estado, tal vez se corresponda más con la etapa última de estas formaciones políticas. Lo que aquí interesa, es el proceso mediante el cual un grupo de personas sedentarias, empiezan a vivir políticamente, esto es: Cómo se desarrolló el Altepetl, su comienzo y posterior evolución.

TULA COMO ANTECEDENTE DE LOS ALTEPETL DEL POSCLÁSICO. EVOLUCIÓN DE LOS ALTEPETL DEL POSCLÁSICO MEDIO A TRAVÉS DE LOS DATOS ARQUEOLÓGICOS E HISTÓRICOS.

Para hablar del periodo chichimeca y de su historia, es necesario remitirnos primero al antecedente inmediato que fue el estado tolteca, el cual fue un estado en el sentido real de la definición y fue el antecedente de todos los estados secundarios tripartitos del Posclásico Medio y Tardío-. Este sistema político tripartito dividía el territorio de la Cuenca de México en regiones controladas por un sitio grande durante el Posclásico. El sistema político estaba caracterizado por tener tres capitales regionales, así en las fuentes se mencionan las siguientes: Para el Posclásico Temprano: Tula, Culhucan, Otompan (Chimalpain 1991:13). Al caer el imperio tolteca el Códice Vaticano-Ríos menciona a Culhuacan, Tenayuca y Xaltocan (Davies 1987:42). Para el Posclásico Medio: Azcapotzalco, Coatlinchan, Culhuacan (Chimalpain 1991:15). Para el Posclásico Tardío: Tenochtitlan, Texcoco, Tlacopan (Davies 1987:43).Algunos investigadores como Davies (1987:321) y Kirchhoff (1985) han mencionado que sólo a partir de una organización sociopolítica como el Estado se podría haber controlado un territorio tan grande como el que tuvo el sistema tolteca. Los datos del patrón de asentamiento de la Cuenca de México (Sanders y otros 1979:Mapa 16) sugieren que durante el apogeo tolteca (800-1050 d.C.) existió un sistema de provincias bajo el dominio político de un centro mayor –como capital provincial- (quizás algo parecido al estado romano). Por otro lado los datos históricos que proporciona Chimalpaín (1991:7) sugieren que durante el Posclásico Temprano, hubo al menos tres grandes localidades Tula, Culhuacan y Otumba- que controlaban el territorio del Altiplano en la forma de una liga o confederación política llamada en nahuatl yexcan tlahtoloyan que se ha traducido como gobierno tripartito. La evidencia cerámica ha propuesto que cada uno de esos sitios controló un territorio (García Chávez 2004.Cap. 3, 4) No obstante, a pesar la reiterada mención de Chimalpaín (ibid.) de considerar a estos centros como políticamente equivalentes entre ellos, opino que debió existir una considerable diferencia en cuanto al tamaño de cada asentamiento, su densidad demográfica, así como a la riqueza o cantidad de recursos disponibles y el grado de urbanización de cada sitio. Por lo que tomando en consideración las características anteriores, Tula se habría encontrado hubiera estado a la cabeza del poder político, seguida por Culhuacan y en último lugar Otumba, de la cual si bien los datos arqueológicos e históricos, son escasos se considera que este pequeño centro tal vez jugó un papel insignificante e inclusive fue un satélite de Tula. (Charlton y otros 2000:256). Esto significaría que cada uno de esos asentamientos, jugó un papel diferente como capital regional de una confederación o estado supraregional y que cada uno tuvo un control sobre una región específica.

De los datos combinados del patrón de asentamiento de la Cuenca de México (Sanders y otros 1979:Map: 16) así como de los datos del Análisis por Activación Neutrónica de las cerámicas de varios sitios del Posclásico Temprano de la misma área (García Chávez 2004:Cap.3) se podría inferir que Tula habría tenido bajo su hegemonía la mayor parte del territorio, seguida por Culhuacan y por último Otumba que como se mencionó podría haber sido un sitio subsidiario de Tula.

LA CUENCA DE MÉXICO A LA CAÍDA DEL ESTADO TOLTECA

El proceso de constitución de los Altepetl del Posclásico fue una de las consecuencias de la destrucción de Tula y la colateral desintegración del estado tolteca. A este respecto Alva Ixtlilxochitl (1977:281-288) menciona que durante el reinado de Topiltzin una coalición de “tres señores” que hicieron la guerra a Tula destruyendo a ésta y a las ciudades toltecas grandes, saqueándolas y haciendo huir a sus habitantes. La destrucción de Tula dejó acéfalo al sistema tolteca y dio inicio a un período de fragmentación política en el área antiguamente controlada por esa ciudad. De acuerdo con Ixtlilxochitl la Toltecatlalli después de la guerra quedó relativamente despoblada ya que:

“Vistos los tres reyes (que conquistaron a los toltecas) cómo ya todos los habían muerto, y que no quedaba sino todo despoblado, fueron a las ciudades grandes, y en los templos y palacios sacaron cuantos tesoros y riquezas hallaron, y se volvieron a sus tierras con el despojo y riqueza de sus enemigos, no quedando ninguna persona, porque estaba la tierra muy seca y enferma y sin fruto. Después de allí, algunos días salió Topiltzin con algunos de sus criados de Xicco (donde se había refugiado) que ya sus enemigos no parecían y eran ya idos; y viendo toda la tierra de todo punto destruida se fue hasta Atlapalan…” (Alva Ixtlilxochitl, 1985:282)

Esto significa que la guerra contra Tula tuvo como consecuencia el abandono de un gran número de sitios toltecas y un despoblamiento casi general en la Cuenca de México aunque no todos los sitios quedaron abandonados, ya que se conservaron poblaciones remanentes de toltecas en los sitios del sur de la Cuenca de México. Sin embargo estos sitios del sur de la Cuenca aparentemente eran sitios insignificantes, a excepción de Culhuacan, ya que Ixtlilxochitl menciona que:”los pocos tultecas que habían escapado de su destrucción, les dejó (Xolotl) vivir en los puertos y lugares donde estaban reformados y poblados cada uno con su familia, que fue en Chapoltepec, Colhuacan, Tlazalantepexoxoma, Totolapan, Quauhquecholan…” (Alva Ixtlilxochitl 1977:15)

MIGRACIÓN CHICHIMECA Y FORMACIÓN DE LOS PRIMEROS ALTEPETL

Según las fuentes históricas más conocidas (Códice Xolotl, Alva Ixtlilxochitl 1977) la ocupación territorial chichimeca se dio en dos oleadas. La primera acaudillada por Xolotl, que penetró por el noroeste de la Cuenca, estableciendo el primer asentamiento importante en Tenayuca (Alva Ixtlilxochitl 1977:14) y la segunda en la época en que llegaron los mexicas y los otros nahuatlacas.

A su llegada, Xolotl mandó a su hijo Nopaltzin a hacer un reconocimiento de toda la parte oriental de la Cuenca, inclusive llegando hasta Cholula. Después de asentarse en Tenayuca los chichimecas hicieron una ceremonia para delimitar su territorio. Asimismo para que la apropiación del territorio fuera efectiva y así poder controlar el área, iniciaron la conquista de Culhuacan, antiguo sitio tolteca, aún habitado después de la debacle de Tula. Pocos años después Xolotl, otorgó tierras a otros grupos chichimecas recién llegados, para lo cual, casó a sus hijas con los líderes de esos grupos, dividiendo el territorio en sub-unidades políticas. Así por ejemplo, a Aculhua líder de los tepanecas lo casó con su hija Cuethlaxxochi y le otorgó Azcapotzalco. A Chiconcuauh jefe de los otomíes le dio a la hija llamada Zihuacxochi y le regalo Xaltocan y al tercero llamado Tzontecoma y jefe de los Aculhuas, le otorgó Coatlinchan (Alva Ixtlilxochitl 1977:Vol I:299). En este ejemplo la constitución del territorio del Altepetl se dio a partir de la ocupación de las tierras que estaban desocupados y también de las “conquistas” que realizaron los chichimecas sobre los antiguos asentamientos toltecas. Es interesante observar que las fuentes coinciden en el relato sobre la institucionalización de la primogenitura para la elección del gobernante chichimeca, característica que se mantuvo desde la época trashumante de los chichimecas y que después se conservó en los Altepetl desarrollados del Posclásico Tardío.

Como ya se mencionó líneas arriba, unos años después de la caída de Tula, dio inicio la fundación de los primeros asentamientos chichimecas (Figura 1). Según Alva Ixtlilxochitl (1977: Vol I:299) estos grupos ocuparon algunos sitios toltecas abandonados y otros que todavía estaban habitados –en este último caso- fusionándose con los antiguos habitantes toltecas. Al parecer las sociedades chichimecas tenían una especial admiración por los grupos toltecas y como dice Zantwijk (1975:11) continuamente trataban de imitarlos. Estos grupos migratorios -durante su vida errante- ya estaban organizados interiormente en “Calpulli” o “Calpolli” como células básicas de la organización social de los chichimecas.

FIGURA 1 ALTEPETL INICIALES FASE AZTECA II ALREDEDOR DEL AÑO 1250 D.C.

Tal vez los la mayoría de los primeros Altepetl chichimecas (Tenayuca, Coatlinchan, Xaltocan, Azcapotzalco, Cuautitlan, Chalco, Texcoco) tenían un componente étnico mayoritario, con mezclas de otros grupos étnicos. Chimalpain (1991) da varios ejemplos de la constitución pluriétnica de Chalco y Amaquemecan, y como en este proceso, los diferentes grupos étnicos, como Calpoltin, jugaron diferentes papeles dentro de la organización social, política y económica de Chalco-Amaquemecan. Se puede decir entonces que los grupos chichimecas durante su migración hacia la Cuenca de México, poseían una estructura social pluriétnica, en donde el nombre del grupo se definía por el componente étnico mayoritario o hegemónico dentro del Altepetl. Es posible que tuvieran una organización básica de calpullis, siendo cada uno de éstos las células que definían una unidad mayor que después se conformó como Altepetl. Asimismo, es factible pensar que los asentamientos siempre estuvieron abiertos a la posibilidad de recibir nuevas poblaciones o minicomponentes étnicos que enriquecieran con sus habilidades o trabajo al grupo original; por ejemplo, los tlailotlacas y chimalpanecas que llegan a Texcoco como grandes artífices y escribanos son recibidos por el rey Quinatzin, el cual les da tierras para poblar en el área del Acolhuacan (Alva Ixtlilxochitl 1977:33).

Al llegar a la Cuenca de México, los jefes de los clanes chichimecas se empezaron a casar con mujeres toltecas en un proceso que tenía como objetivo legitimar la estirpe con sangre real tolteca, pero el verdadero objetivo lo señala Zantwijk:

“Después de la desintegración del imperio tolteca a fines del siglo XI la ambición política de los centros de poder gubernamental que se mantenían y de otros nuevos que se iban formando tenía que ser dirigida hacia cierta forma de restauración del poder central perdido. En el ramo de esta ambición política se deseaba algún fondo tolteca con el motivo de tener un derecho histórico para ejercer cierta autoridad gubernamental” (Zantwijk, 1975:9)”.

Según el mismo autor este proceso se llevó a cabo mediante dos formas, casándose con antiguas familias toltecas o robándose los antepasados deseados por medio de falsificaciones genealógicas. Por ejemplo en la Sumaria Relación de las Cosas de la Nueva España, Ixltlilxochitl, relata que:

“Las casas de donde descendieron todos los reyes y señores de la Nueva España son los siguientes. Primeramente, los reyes de Tezcuco por línea recta de la casa y descendencia por legítima sucesión de la casa de Xolotl, poblador y monarca de esta tierra, y de la casa real del gran Topiltzin (Quetzalcoatl) monarca de esta tierra” (Alva Ixtlilxochitl 1977:I-305).

En este caso se usa el linaje tolteca para legitimar la antigüedad del gobierno detentado por los descendientes de las casas reales de Tula, y se usa también un linaje mítico, como fue el de Xolotl, para complementar los derechos de sucesión. Ya que no todos los descendientes de este personaje fueron los gobernantes de los sitios que se menciona en ese texto; por ejemplo los mexicas no se consideraban a sí mismos descendientes de los chichimecas de Xolotl, ya que ellos siempre reivindicaron su ancestralidad tolteca.

Es por ello que quizás muchas de las historias genealógicas chichimecas podrían ser compuestas según los intereses de sucesión, es decir para legitimar los derechos hereditarios o también para ser usados como pretextos en casos de guerra de conquista. De este último caso, se conoce la disputa dinástica narrada por Alva Ixtlilxochitl (1977: Vol. II:41-49) entre Tezozomoc gobernante de la confederación tepaneca e Ixtlilxochitl huey tlahtoani de los Altepetl Aculhuas, en donde ambos reclamaron para sí el derecho a ser nombrados chichimeca tecuhtli o señor (Alva Ixtlilxochitl 1977:Tomo I:434) universal de la Chichimecayotl. En ese relato Alva Ixtlilxochitl narra con detalles la disputa por el poder y la guerra que siguió entre tepanecas (Azcapotzalco) y aculhuas (Texcoco) en donde finalmente los ejércitos de Tezozomoc derrotan a los Aculhuas de Ixtlilxochitl, esté último es asesinado y de esta forma las ciudades aculhuas son ocupadas por gobernantes mandados desde Azcapotzalco, estableciéndose así el efímero imperio tepaneca a partir del año 1417 y que duró hasta 1428-30 cuando la coalición llamada Triple Alianza formada por los ejércitos de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, aniquiló a los tepanecas y destruyó la ciudad de Azcapotzalco.

EVOLUCIÓN DEL ALTEPETL DE CACICAZGO A ESTADO

El Altepetl se constituyó no solo como un centro político sino también con los asentamientos de la periferia, es decir las comunidades subsidiarias controladas por el centro, en este sentido hablamos de una dualidad; el centro urbano y el campo, siendo uno el complemento del otro. Al hablar del Altepetl, Schroeder menciona que:

“El término sociopolítico de Chimalpahin es, sin lugar a dudas, Altepetl, al que se le puede asignar la definición preliminar y burda de “ciudad-estado o quizás de “reino”, más apropiada para este estudio. Al parecer el término, casi en cada página y en muchas páginas varias veces, como realmente sucede, debe considerársele medular para la comprensión que de la organización sociopolítica del mundo nahuatl tiene Chimalpahin. De todos los usos de la palabra el más común es el que se refiere a estados o reinos esparcidos en el centro de México, ya sean de su tiempo o anteriores” (Schroeder 1994:183)

Siguiendo a Schroeder (ibid.) el Altepetl se forma cuando un grupo migratorio se establece en un lugar, pero no sólo eso, también cuando tiene un gobernante y posee una deidad patrona. A pesar de estas características, para Schroeder lo fundamental para la definición de un Altepetl es el territorio y cita a Chimalpain como ejemplo del establecimiento de un Altepetl como Amaquemecan:

Ynic niman quitlallique yn Altepetl Amaquemecan yn ipan in xihuitl yhuan quitlallique yn ixquich quaxochtli yc ye cate ye tlahtocalli… ”

Así que entonces ellos establecieron el Altepetl de Amaquemecan en ese año y fijaron todas las fronteras en cuanto y como serían y como ejercerían el mando” (Schroeder, 1996:186-87)

En la literatura reciente sobre la época prehispánica el término Altepetl, se ha equiparado con el de “ciudad-estado” por ejemplo Smith y Hodge lo definen así:

Las ciudades-estado o Altepetl, fueron unidades geográficas enfocadas en una comunidad central o centro urbano, así como sus pueblos, villas y caseríos dependientes, circundando el asentamiento central” (Smith y Hodge 1994:11)

Por otro lado Carrasco hace notar que el Altepetl:

“Era una unidad política gobernada por un rey, o tlatoani; como tal era un tlatocayotl, el gobierno del tlatoani, el reino. A veces el Altepetl era una entidad política independiente, pero por lo general varios Altepetl se unían en entidades políticas superiores de variable grado de complejidad, aunque cada una de ellas mantenía su gobierno propio. En estos casos el rey de la ciudad dominante se llamaba huey tlatoani, gran rey y su ciudad era un huey Altepetl, gran ciudad. Tales unidades políticas constituidas por varias entidades o reinos, unidos bajo el liderazgo de una ciudad o centro urbano, y una dinastía dominante, se suelen denominar imperios” (Carrasco, 1996:585)

De acuerdo a lo anterior el término Altepetl puede tener diferentes significados, englobando características para diferentes niveles de integración política. En el estudio de las sociedades del Posclásico en la Cuenca de México, podemos inferir una evolución política desde formas que pueden considerarse de sociedad tribal durante las migraciones de estos grupos, hasta llegar a convertirse en jefaturas, momento en el que se establecen en un lugar definitivo (los sitios arqueológicos del Posclásico) en la Cuenca de México y que una vez sedentarizados, evolucionaron hasta convertirse en estados. Las fuentes al hablar de Altepetl se están refiriendo a un centro urbano, bien establecido y con un grupo étnico dominante (Carrasco 1984).

¿Pero, qué significado tiene el Altepetl como unidad geográfica y como unidad política?, ¿Es factible hablar de un Altepetl como un estado o como una jefatura, dentro de un continuo de evolución de formas sociopolíticas?. ¿Cómo evolucionaron las sociedades del Posclásico de grupos tribales y jefaturas a estados o Altepetl?

Si hablamos de Teotihuacan o de Tenochtitlan, quizás no tengamos problema para hablar de un Estado o aún de un Imperio. Pero si hablamos de las unidades menores que constituían la mayoría de las unidades políticas del Posclásico Medio en la Cuenca de México, tenemos dificultades para establecer si realmente eran estados prehispánicos. Tal vez la diferencia sólo sea de tamaño, ya que en la mayoría de los Altepetl del Posclásico podemos encontrar las características de un estado: Clases sociales, ejército, un territorio definido, una religión formal, una serie de normas jurídicas como leyes, figuras institucionalizadas de gobernantes con cargos hereditarios. Service dice respecto al estado:

El derecho que regula la sociedad civil y el gobierno formal, que son los elementos que caracterizan a los estados, pueden distinguirse de las formas usuales de poder político en la sociedad primitiva por el hecho de que están institucionalizados, estatuidos, investidos de autoridad, y emplean o entrañan el uso real de la fuerza, o la amenaza de la misma…El estado está respaldado por la fuerza atinente a su edificio legal completo, incluso cuando no se diga así en cada una de sus leyes. Esto es constante en la mayoría de las definiciones del Estado. Nosotros debemos declarar que el poder de la fuerza, sumado al poder de la autoridad, es el ingrediente esencial de la “estatalidad”, simplemente porque ésta es la única manera de identificar el objeto de la investigación que informalmente, puede exponerse como: ¿De qué forma se produjo la institucionalización del poder para gobernar, tanto por la fuerza como por el poder de la autoridad? (Service 1975:33)

Es decir que para que exista un estado se necesita un grupo establecido con un territorio definido y las características mencionadas anteriormente. En este estudio las unidades políticas a que hacemos referencia y que están descritas en las fuentes históricas (en muchos casos) están constituidas por una localidad central o centro urbano y además por los sitios subsidiarios que se localizan alrededor de cada centro político, por lo que los límites territoriales para cada Altepetl estaban en función de las comunidades que controlaba, con lo cual la extensión del Altepetl, podía fluctuar con el tiempo por la incorporación de nuevas comunidades, por conquista, por reducirse o abandonarse alguna localidad en el caso de migraciones de sus pobladores. De esta forma se podría considerar que alrededor del siglo XIV, todas esas unidades políticas, ya eran centros urbanos con poblaciones del orden de miles de habitantes y con las características que denotan un verdadero estado o ciudad estado en los términos que hablan Smith y Hodge (1994:11).

Podemos decir que para cada Altepetl el proceso que lo llevó a constituirse como estado se dio en diferentes momentos. Para Schroeder (1994:186) quien cita a Chimalpain, la constitución de un Altepetl, se da cuando un grupo migratorio se transforma en sedentario. En este caso, al parecer lo importante para Chimalpain era el momento de establecimiento para contar con una fecha de inicio de la entidad política. La constitución de los Altepetl como estados o como unidades político-territoriales debió llevar un largo proceso de muchos años. En este sentido se puede ver que cada ciudad-estado debe ser cuidadosamente analizada en su historia, para determinar los pasos del proceso de evolución sociedad cacical a estado. Por ejemplo para la sociedad mexica, Zantwijk (1975) identifica cuatro etapas en su formación, que abarcan desde la salida del grupo de Aztlan hasta la conformación de la triple alianza y hasta el gobierno de Ahuizotl.

En este caso esta sociedad tuvo un proceso muy largo pasando por varias etapas como sociedad tribal, llegando al momento en que se convierte en un cacicazgo durante su estancia en Chapultepec. Posteriormente constituyendo un incipiente estado como aliado de Azcapotzalco durante los gobiernos de los tres primeros tlatoque. Hasta la formación de la Triple Alianza, que significó la etapa imperial de los mexicas.

.En este sentido al hablar de la formación de cada Altepetl identificado históricamente es importante tomar en cuenta los momentos como:

1. Su período de migración

2. El momento de establecimiento en un territorio específico, es decir el momento de la fundación del Altepetl.

3. Su período de constitución y consolidación como entidad sociopolítica.

4. Los elementos étnicos constituyentes (lengua, religión)

Al parecer todos los centros conocidos históricamente para el Posclásico Medio y Tardío en la Cuenca de México como capitales de Altepetl, cumplían con las características de una sociedad estatal, si bien había una gran diversidad de Altepetl con diferentes grados en su constitución territorial y demográfica y étnica. Para el Posclásico Tardío como se verá más adelante, casi todas las unidades políticas más débiles, fueron conquistadas por conglomerados políticos más poderosos, primero el tepaneca y luego el mexica-texcocano.

Líneas arriba mencionamos que en el trabajo de Charlton y Nichols (1997:198) se caracteriza a la evolución de las sociedades de la Cuenca de México como formaciones estatales centralizadas y es precisamente en el último ciclo de ese modelo, durante el Posclásico Medio, que ocurre la llegada de los grupos chichimecas que dieron origen a una multitud de Altepetl. Según Hodge (1984) después de la caída de Tula se formaron en la Cuenca de México alrededor de 60 unidades políticas o Altepetl:

“El término Altepetl está asociado con la idea de gobierno, así como con la de territorio…una ciudad con su territorio adyacente, gobernada por un tlatoani o rey, fue la unidad política básica nahuatl, que los españoles llamaron señorío” (Hodge, 1984:17)

Entre los más importantes Altepetl, del Posclásico, podemos mencionar a los siguientes (Ver Figura 1): Azcapotzalco (Tepaneca); Texcoco, Coatlinchan, Huexotla, (Aculhua); Chalco, Tlalmanalco, Amecameca, Tenango, Chimalhucan (Confederación Chalca); Culhuacan (Culhua-Tolteca); Xochimilco (Xochimilca); Cuautitlan (Cuautitlahneca); Xaltocan (Xaltocameca); y Tenochtitlan y

Tlatelolco (Mexicas). Estos son al los que Hodge se refiere, durante el Posclásico Medio, algunos de ellos unidos (por elementos étnicos) y formando confederaciones de varios Altepetl; o sea esto es, la unión de varias ciudades estado, junto con una parentela de sitios subordinados que interactuaban en un territorio y sus principales lazos de unión era de de tipo étnico.

DESARROLLO DEL ALTEPETL

Pero ¿Cómo se formaron los Altepetl? ¿Eran todo estos Altepetl, estados o había varios niveles de integración sociopolítica?

De acuerdo con las fuentes históricas, se puede seguir el desarrollo de la mayoría de los grupos chichimecas, es decir podemos trazar algunas líneas generales de su evolución, social, política y económica, para determinar las características de lo chichimeca y su relación con la formación del Altepetl. Otros aspectos como lo religioso, si bien formaron parte importante de la vida de estos pueblos, no serán objeto de caracterización en este estudio. De esta forma, podemos ver que la mayoría de las sociedades chichimecas, del Posclásico Medio en la Cuenca de México siguieron –en términos generales- el mismo proceso de desarrollo que puede ser descrito en los siguientes etapas:

a) Migración

b) Establecimiento o fundación del Altepetl

c) Crecimiento

d) Formación de alianzas

e) Guerras de conquista

f) Formación de entidades políticas mayores (Por ejemplo “La Triple Alianza” de Mexico Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan).

Durante estas etapas, las sociedades chichimecas se transformaron estructuralmente y en diferentes grados de complejidad política, social y económica. Así tenemos que alrededor del siglo XIII mientras que algunos grupos chichimecas, estaban completamente organizados como estados, por ejemplo, los aculhuas, tepanecas, chalcas, mientras que había otras sociedades que aún estaban en una etapa intermedia de jefatura o cacicazgo (Service 1975:133) siendo el mejor ejemplo los mexicas de esta época. Según las fuentes históricas, el periodo de migración de estas sociedades desde su lugar de origen hasta llegar a la Cuenca de México, fue muy largo y algunos grupos llegaron primero que otros, en un lapso de unos 150 o 200 años desde comienzos del siglo XII o inclusive antes. Por lo que su desarrollo, a partir de su establecimiento definitivo fue también desigual. Es importante mencionar que estos grupos migratorios tal vez no tuvieron un mismo origen, ya que en las fuentes más antiguas son conocidos como chichimecas (Alva Ixtlilxochitl, Torquemada, Códice Xolotl, Mapa Quinatzin) y en las más recientes, que se refieren a la migración mexica se les denomina con un gentilicio específico (Durán, Códice Ramírez, Códice Boturini, Códice Aubin, Códice Azcatitlan) y se les nombra como aztecas y Clavijero (1991:63) les denomina nahuatlacas.

Todo lo anterior significa que a la llegada de los grupos chichimecas a la Cuenca, la región debe haber estado con un nivel muy bajo de población y los lugares aún poblados eran los antiguos asentamientos toltecas del sur de la Cuenca de México, con poblaciones muy bajas como menciona Alva Ixtlilxochitl (ibid.). Los chichimecas que arriban en esta primera oleada, serían sociedades con similares niveles de organización sociopolítica como a continuación se verá. De los chichimecas dice Alva Ixtlilxochitl:

“que había muchos géneros, unos más bárbaros que otros y otros indómitos…otras muchas maneras hay de esta nación que sería muy largo de contar; pero vamos a los (que llegaron a la Cuenca de México) que nuestra historia promete, que son muy diferentes en todo” ( Ixtlilxochitl 1977:290).

Es decir, Ixtlilxochitl no los consideraba “tan bárbaros”, lo que significa que los chichimecas del relato provenían o formaban parte de una sociedad más o menos desarrollada como describe el autor más adelante:

“En el año de ce tecpatl, al tiempo que los tultecas se acabaron de destruir, casi a los últimos de él, tuvo noticia Xolotl de los exploradores que venían a ver las cosas que sucedían en las tierras y reinos de Topiltzin, y de sus calamidades, como ya de todo punto se habían destruido con grandes guerras y persecuciones del cielo, sin quedar persona ninguna sino todo despoblado y arruinado, acordó de llamar a sus vasallos, especialmente a los señores, para tratar con ellos del que él quería venir a poblar esta tierra de nuevo por ser tan buena y de buen temple, y estar despoblada y sin contradicción ninguna; el cual como hombre valeroso y de altos pensamientos, lo puso por obra enviando a llamar a seis señores vasallos suyos, que eran seis señores de seis provincias muy grandes y de muy extendidas tierras, los cuales vinieron dentro de cierto tiempo…los cuales todos les pareció muy bien…y así les mandó que juntaran todas sus gentes, así hombres como mujeres, haciendo lo propio en su ciudad y otras partes; y juntos todos, que ya era el año de 1012, se partió con todo su ejército de hombres y mujeres” (Alva Ixtlilxochitl, 1977:291-292).

De acuerdo con esta relación los chichimecas que llegaron a la Cuenca de México estaban bien organizados -socialmente hablando- y eran diferentes de otros chichimecas “más bárbaros”.El mismo Alva Ixtlilxochitl (1977:7) les da el nombre “nación chichimeca” y resalta el hecho de que ellos procedía de un “reino”. Esto quiere decir que estos “nómadas” no eran sociedades simples de bandas, sino que tenían una organización más compleja. En varias fuentes se hace énfasis en su modo de vida errante (Mapa Quinatzin) y en su economía basada en la caza y la recolección, sin embargo no se puede creer como los grupos chichimecas que según se dice llegaron por cientos de miles (Alva Ixtlilxochitl 1977:292), podrían haberse sustentado con una economía como esa (sin agotar rápidamente los recursos) por lo que existe la sospecha de que practicaran alguna clase de agricultura, ya en fuentes, que se habla del establecimiento de estos grupos en varios lugares y por varios años (Ibíd.) lo que hubiera implicado un sedentarismo permanente o semipermanente.

Según Zantwijk (1975) los grupos migratorios que arribaron a la Cuenca tuvieron las siguientes características:

“A fines de la época preazteca, se encuentran en el Valle de México varios grupos nahua-toltecas y unos pocos de origen mixteco, que todos son portadores de la cultura tradicional mesoamericana. Esto quiere decir que tienen una religión politeísta bien institucionalizada, un sistema altamente jerárquico en sus cuerpos sacerdotales, gubernamentales y militares, una agricultura relativamente avanzada y cierto desarrollo comercial. Además hay entre estos grupos especialistas que se dedican a estudios calendáricos, pictografías, enseñanza y artesanía de alta calidad…(aunque) desconocemos los detalles de la organización social chichimeca. Probablemente había una diversidad bastante grande. Es posible que predominaba cierto tipo de organización clánica” (Zantwijk 1975:11).

De acuerdo con lo anterior Zantwijk, está considerando a estos grupos como socialmente complejos, es decir con la mayoría de los elementos que caracterizan a las sociedades mesoamericanas avanzadas. Sin embargo no se pueden considerar aún a estas sociedades como estados, pues carecen de los elementos necesarios para ser considerados como tales ya que según Hodge:

“Los estados son organizaciones sociopolíticas usualmente con poblaciones que se cuentan entre los cientos de miles, con un gobierno fuertemente centralizado, una clase gobernante profesional, clases sociales y una economía diversificada que a menudo es controlada por una élite, que mantiene el control de la fuerza y las leyes” (Hodge, 1984:2)

De esta forma los grupos chichimecas podrían ser considerados como lo que Sarmiento llama “Sociedades Tribales Jerárquicas” y que ella define como:

“el estadio social antecedente inmediato a las sociedades clasistas-estatales, el cual sin embargo puede considerarse de manera más precisa como una fase superior de las sociedades tribales o igualitarias y como una consecuencia evolutiva de las mismas…es un tipo social que no presenta todavía una división social en clases, pero tampoco es una sociedad igualitaria ya que existe cierta jerarquía entre los individuos, característica que la diferencia de las sociedades tribales” (Sarmiento, 1992:80)

En el fondo nos estamos refiriendo a lo que Service (1971:133-134) llama cacicazgos o jefaturas y que Fried (1960:719) ha denominado como “Sociedades de Rango”. Esto quiere decir que las sociedades inmigrantes del Posclásico Medio en la Cuenca de México, tenían una estructura política muy similar a las jefaturas que en términos de Service se describen como:

“un cacicazgo o jefatura ocupa un nivel de integración social que trasciende a la sociedad tribal en dos aspectos importantes. Primero, un cacicazgo es usualmente una sociedad más densa de los que es una tribu un aumento o ganancia que se hace posible por la productividad incrementada. En segundo lugar está lo que es más indicativo de este estadio de evolución; la sociedad no sólo está mejor organizada y es más compleja sino que se distingue de las tribus por la presencia de centros que coordinan económica, social y religiosamente las actividades…el surgimiento de los cacicazgos parece haber estado relacionado con una situación totalmente ambiental, la cual indujo a la especialización en la producción y a la redistribución de ésta, desde un centro de control”.

Se encuentra ya en estas sociedades, la figura de un “jefe” que trasciende el simple liderazgo personal y carismático, y que institucionaliza su figura a través de sus habilidades para planear, organizar y desplegar el trabajo público (Service 1971:140). Pero una vez que esta figura del jefe se ubica en el poder, crea una serie de mecanismos para que tanto él como sus agremiados, puedan conservar su estatus y las prebendas que se derivan de éste, siendo uno de estos mecanismos la herencia del cargo de gobernante (Flannery 1972:17). En la mayoría de las fuentes se menciona que el derecho a ocupar esta posición (el cargo de gobernante) se dio a través del estatus por primogenitura, o por parentesco cercano al jefe, siendo la mayoría de las veces la regla para la continuidad gubernamental y fue elemento importante en la evolución posterior de las jefaturas a estados durante el Posclásico, lo que concuerda bien con lo mencionado en este sentido por Service:

“¿Cómo puede un gran hombre convertir en real una aparente sociedad de jefatura embrionaria?. La respuesta como sugería Read, parece encontrarse en la tendencia del pueblo a creer que el carácter de un hombre se transmite a sus hijos y en particular a su primogénito. Un análisis de las conocidas sociedades de jefatura de Polinesia y Micronesia, de las del sureste de los E.U., de las islas y costas del Caribe, de numerosas sociedades Africanas y de las de pastoreo del Asia Central pone de manifiesto que la herencia del estatus por primogenitura debe ser una característica casi universal de las sociedades de jefatura. Es totalmente razonable suponer que a medida que esta tendencia natural hacia la primogenitura deviene estabilizada como una costumbre o norma, el grupo ha aumentado la estabilidad y el poder de su liderazgo sobre el tiempo – y probablemente su dimensión – justo en la misma medida en que ha institucionalizado el poder del mismo”. (Service 1975:92)

Algunas de las fuentes históricas más importantes del Posclásico Medio como El Códice Xolotl, El Mapa Quinatzin, El Mapa Tlotzin, Torquemada, Alva Ixtlilxochitl, Veytia, mencionan que los chichimecas eran cazadores-recolectores vestidos en pieles y que al llegar a la Cuenca de México, fundan La Chichimecatlalli (algo así como un súper-estado chichimeca). Xolotl, es en este sentido el fundador de este “imperio”, pero como bien menciona Davies (1980:88) un imperio no se puede administrar desde una cueva además de que los grupos de cazadores–recolectores, no se volvieron sedentarios de la noche a la mañana, y para imponer tributos a otros grupos hubieran necesitado un aparato burocrático impresionantemente complicado que los primeros grupos chichimecas no poseían.

Es factible entonces aceptar el hecho de que las sociedades del Posclásico Medio en la Cuenca de México, conocidos como chichimecas, fueran jefaturas altamente organizadas, que al establecerse en diferentes áreas de la Cuenca de México, con el correr del tiempo y mediante un proceso de evolución política dieron principio al Altepetl centrado en una incipiente localidad que funcionó como la capital y que con el correr de los años se convirtieron en verdaderos centros urbanos (Códice Xolotl 1980; Schroeder 1994:182,192). Lo que esto significa es que el Altepetl tuvo una dinámica de evolución política, en donde primero (ver Figura 1) fue asiento de un grupo cacical y posteriormente esos Altepetl se convirtieron en estados.

PROCESO DE CONVERSIÓN DE LOS ALTEPETL DE JEFATURAS EN ESTADOS

El proceso de constitución de los Altepetl de jefaturas a estados, no fue algo automático, sino que se infiere que tardó varias decenas o cientos de años. De la lectura de las fuentes históricas se pueden derivar los pasos de este proceso y que pudieron ser los siguientes:

a) Fundación-Asentamiento y Delimitación del territorio.

La primera acción que se menciona en casi todas la fuentes como un elemento principal en la constitución de un Altepetl es la fundación del asentamiento en un lugar determinado, señalándose a los “jefes”, su pertenencia étnica y su lugar de procedencia, así como el señalamiento de la deidad patrona (Schoerder (1996:186-187). Enseguida viene la delimitación del territorio, indicándose la extensión del Altepetl (Ibíd.). Este momento de la fundación (real o figurada, recuérdese que los chichimecas se establecieron en varios lugares con antecedentes de asentamiento) del Altepetl, tiene como característica principal que el grupo toma para sí la posesión del territorio, estableciendo ese momento histórico como el inicio de su vida sedentaria. Quizás para estas sociedades el sentido simbólico del momento del establecimiento tuviera una relevancia fundamental ya que era a partir de ese hecho la sociedad inicia otros procesos (demográficos, económicos, políticos) que a la larga convergen en la aparición de la sociedad estatal.

b) Repartimiento de tierra entre los nobles.

La segunda acción es el repartimiento de tierras entre los personajes principales (Códice Xolotl Plancha II; Veytia 1979:277; Durán 1995:Cap. V). Quizás una de los mejores ejemplos de esto es la relación que da Durán (ibid.)

“Habló Vitzilpochtli á su sacerdote ó ayo y díxole: dí a la congregación mexicana que se dividan los señores cada uno con sus parientes amigos y allegados en quatro barrios principales, tomando en medio a la casa que pare mi descanso aueis edificado; y que cada parcialidad edifique en su barrio á su voluntad”

Asimismo en la plancha I del Códice Xolotl, se menciona que el caudillo chichimeca, repartió en el territorio de la Cuenca de México entre tres jefes a quienes casó con sus hijas (Coatlinchan, Azcapotzalco y Xaltocan), también a su hijo Nopaltzin le dio Texcoco. Esta división y repartición del territorio plantea ya una jerarquía política del Altepetl original chichimeca. Con el tiempo este Altepetl se fue desintegrando, pues las antiguas comunidades al crecer, formaron Altepemes autónomos. Al mismo tiempo que ocurría este proceso y con el crecimiento demográfico, ocurrió una expansión y ocupación territorial más amplia, que tuvo como consecuencia el eventual traslape de unos Altepetl y otros. A la larga esta acción tuvo como consecuencia la creación de una estructura territorial jerarquizada, derivada del grado de parentesco del gobernante local, con el gobernante principal del Altepetl. Este proceso es lo que dio pie a la formación de una estructura territorial del Altepetl con un centro rector y las poblaciones menores que estaban sujetas a esos centros de poder. Por ejemplo se puede ver en el Códice Xolotl en la plancha III la sucesiva llegada de los grupos chichimecas y como Xolotl hace la repartición y división del territorio.

c) Repartimiento de vasallos entre los nobles

La tercera acción es la repartición de un número (Veytia 1979:287; Durán 1995:Cap.V) de vasallos, que eran los mismos que venían con cada uno de los grupos migratorios. Estos vasallos fueron los que mantenían a la nobleza a través del tributo local.

d) Crecimiento de la población y formación de nuevas comunidades.

Al crecer las poblaciones de los asentamientos iniciales es casi seguro que se diera un proceso de fisión o migración de una parte de las poblaciones de los sitios más antiguos, con la intención de ocupar un territorio no colonizado con potencial agrícola u otro tipo de recursos. De este proceso surgieron nuevas comunidades unidas con las más antiguas a través del parentesco. Debió existir una relación asimétrica entre el centro rector y las comunidades jerárquicamente subordinadas. Alva Ixtlilxochitl (1977:I:321) menciona que había 27 reinos (en lo que yo considero la fase desarrollada del Altepetl) que estaban bajo el mando de Techotlalatzin gobernante chichimeca (Tataranieto de Xolotl), los cuales incluían a las principales ciudades de la Cuenca de México (Azcapotzalco, Xaltocan, Xochimilco, Chalco, etc.) y sus sitios subordinados. De acuerdo con este documento, se puede inferir un gradiente de entre 4 y 5 tipos de localidades de diferente tamaño y población (ver Diagrama 1). Por ejemplo uno de los reinos (supuestamente) subordinados era, Azcapotzalco, que a su vez tenía bajo su poder a casi todas las localidades del poniente de la Cuenca como Tlacopan, Atlacuihuayan, Tenayuca, Tultitlan y Coyoacan. A su vez estas localidades debieron tener como sujetos suyos, a sitios más pequeños, la mayoría de los cuales para este periodo no están mencionados en las fuentes, pero es común encontrar restos arqueológicos en el área urbana de la Cd. De México, que demuestran que existieron pequeños asentamientos que seguramente en esta jerarquización estaban subordinados a los conocidos históricamente. Aquí en este ejemplo, se ve muy claro que existe un gradiente de 4 a 5 tipos diferentes de asentamientos desde la capital imperial en este caso Texcoco, pasando por la capital del altepetl regional como Azcapotzalco, y siguiendo con los sitios de tercer orden como Tlacopan, Tultitlan, Coyoacan, hasta sitios más pequeños como, Atlacuihuayan (ver también Hodge 1984) .

POSCLÁSICO MEDIO.

De esta estructura se puede inferir que quizás solo los centros urbanos grandes (al menos del tercer órden) fuesen considerados en la antigüedad prehispánica como Altepetl. Esta característica, quizas se haya derivado de su tamaño, población, si tenía gobernante y de su su importancia política dentro de la estructura jerárquica.

e) Formación de ligas o confederaciones étnicas.

Al crecer tanto en tamaño como demográficamente la mayoría de los Altepetl, se vieron subordinados unos con otros, por lo cual de acuerdo con su composición étnica, entraron a formar parte de determinada confederación de Alteptl. Esto también fue el resultado de las transacciones comerciales o de intercambio llevadas a cabo entre unos asentamientos y otros, quedando la dependencia establecida entre los sitios más pequeños con relación a los más grandes (que generalmente también eran los más antiguos). Otro factor importante en este proceso fueron las alianzas matrimoniales que con el correr del tiempo se establecieron entre unos sitios y otros y no sólo en las altas esferas de la nobleza de cada sitio, que son las que están relatadas en las fuentes, sino en el ámbito de todos los estratos. Este es el lapso en el que se formaron las coaliciones de Altepetl, para formar confederación de tipo étnico, localizándose la capital de la confederación, en alguna de las localidades mas grandes o mas antiguas, donde residían el huey tlatoani, donde estaban los templos de las principales deidades, el lugar donde estaban los edificios públicos mas importantes y los centros de intercambio. En los centros políticos, era donde se tomaban las decisiones que concernían a todo el conglomerado de ciudades de cada confederación. En la Plancha II del Mapa Quinatzin (Mohar 2004) se dibujó en planta el Tecpan de Texcoco, en el cual se pueden observar varios elementos que denotaban el carácter principal de este edificio. Por un lado los glifos emblema de la confederación Aculhua que posiblemente, estaban labrados y colocados sobre algún friso, y constituían elementos importantes y visibles en algún lugar del edificio. Se resalta en ese documento todas las características que le daban a este edificio el carácter de “Palacio Real” (Manzanilla 2001; Mohar 2004:239).

f) Inicio de conflictos por la hegemonía territorial.

Una vez formadas las entidades mayores como unidades políticas o confederaciones de varios Altepetl, se generó un periodo de lucha por la hegemonía entre las unidades políticas y que desembocó en un periodo de guerras interminables por la supremacía territorial y que últimamente culminó con la formación de la Triple Alianza.

El proceso de constitución de unidades políticas trajo como consecuencia el inicio de conflictos donde el objetivo era la conquista para obtener tributo. Esto parece ser el resultado del rompimiento del equilibrio entre las fuerzas de varios Altepetl y que parece una consecuencia de los anteriores procesos. Inicialmente los asentamientos de la Cuenca no tuvieron la capacidad para enfrentarse entre unos y otros, pero como se ha visto los procesos de crecimiento poblacional y la formación de las entidades políticas regionales (Aculhuas, Tepanecas, Chalcas, Cuitlahuacas, Mixquicas, Xochimilcas, Culhuacanos, Xaltocamecas, Cuautitlanecas, ver Figura 5) estructuradas ya como Estados dieron pie a la expansión territorial como una medida para la resolución de las necesidades de las unidades políticas más agresivas.Esto debe haber dado pie a un creciente militarismo con la consecuente constitución de ejércitos bien ordenados con un una compleja organización militar. El ejemplo más palpable de esto fue la guerra entre Azcapotzalco y Texcoco (Alva Ixtlilxochitl 1977) que como los huey altepetl de la Cuenca se enfrentaron resultando vencedor el Altepetl de Azcapotzalco. En el desarrollo de estas dos entidades se pueden encontrar las razones históricas de la guerra. Ambos Altepetl iniciaron como asentamientos fundados a partir de la llegada de grupos chichimecas. Con el correr del tiempo llegaron a ser las capitales de dos confederaciones por un lado la Aculhua (Texcoco) y por otro lado la Tepaneca (Azcapotzalco). Estas confederaciones incluían a varios centros poblacionales que se ubicaban en los extremos del sistema lacustre en la parte oriental los aculhuas y en la parte occidental los tepanecas. Históricamente el enfrentamiento se ve como una lucha por la hegemonía territorial y se anteponen razones (como pretextos del enfrentamiento) de orden dinástico par legitimar el derecho a la sucesión del gobierno chichimeca. En el caso del gobernante de Texcoco, Ixtlilxochitl (el padre de Nezahualcoyotl) procedía por línea directa del fundador de la dinastía Xolotl. Por su parte Tezozomoc gobernante de Azcapotzalco, era nieto de Xolotl, ya que su madre fue hija de éste. Los pormenores de esta guerra están relatados en Alva Ixtlilxochitl (1977:40) y no se repetirán aquí, pero lo importante es que esta guerra es el inicio de una época de enfrentamientos militares entre las varias unidades territoriales de la Cuenca, que como proceso político culminan con el enfrentamiento entre unos grupos y otros siendo su objetivo final alcanzar el poder regional en el sentido amplio del término. Una vez alcanzado este poder, las ciudades que participaron como componentes confederados se reparten el territorio como botín de guerra, ampliando con esto la fuerza del Altepetl vencedor. Ese momento de la conquista de otros Altepetl por una entidad superior es el momento de la formación de un sistema imperial. Se considera que el estado tepaneca se constituyó como un imperio (Carrasco 1984:73) en la época en que Tezozomoc conquistó a Texcoco y las ciudades aliadas aculhuas (Alva Ixtlilxochitl 1977:II:80).

La duración del imperio tepaneca fue breve alrededor de 12-14 años. Sin embargo su fuerza dependía de la alianza con dos entidades que para ese momento entraban en la madurez política y que también aspiraban al poder: Tenochtitlan y Tlatelolco. La estructura del imperio tepaneca estaba basada en la repartición del territorio conquistado y dado a cada uno de los hijos de Tezozomoc (Carrasco 1984:74) y que tenía como objetivo controlar el territorio y evitar sublevaciones, lo que no sucedió hasta la muerte del emperador, cuando se dio una lucha fratricida por el poder y que culminó con la guerra entre Azcapotzalco y las entidades aliadas de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan. La formación de la llamada Triple Alianza como una entidad sociopolítica superior es una continuación del proceso de formación de los Altepetl del Posclásico Medio y es la culminación del desarrollo estatal, precisamente como un imperio.

Se puede ver como este proceso secuencial dio origen a la formación de los Altepetl de la Cuenca de México, que se transformaron de sociedades organizadas como jefaturas en estados.

CONCLUSIÓN

En este trabajo hemos ofrecido algunos datos históricos para caracterizar, el inicio y la evolución del Altepetl. El Altepetl en este sentido es un asentamiento, generalmente la capital de un pequeño reino. La definición del Altepetl como estado, cabe algunas veces y otras no. El Altepetl tuvo un inicio, generalmente se identifica a un Altepetl primero con la fundación de un asentamiento, con los años este asentamiento pudo crecer (como en la mayoría de los casos) y convertirse en un centro urbano y eventualmente ese centro urbano era el Altepetl. Este Altepetl en sus inicios fue el asentamiento de un grupo que tuvo el nivel de cacicazgo, con los años evolucionó hasta adquirir las características de una sociedad estatal. En los casos de los Altepetl hegemónicos como Azcapotzalco, Texcoco, Chalco, Cuauhtitlan, Tenochtitlan, Xaltocan, Xochimilco, Mixquic, Cuitlahuac (ver Figura 4) estos crecieron hasta convertirse de pequeñas comunidades en centros políticos de importancia alrededor del siglo XIV se puede identificar ya a los Altepetl de la Cuenca de México con estados prehispánicos.

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Acerca de Héctor Valadez
Estudiante de Historia que ya estudió Derecho, Filosofía y Psicología. Profesor de Geografía, Historia y Formación cívica y ética en el Centro Educativo Juan Sebastián Bach

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