Manifiesto de Justificación por la muerte de Maximiliano de Habsburgo

Introito.

Dentro de este ensayo nos damos cuenta de las justificaciones hechas por Don Benito Pablo Juárez, durante su gobierno, fuera fusilado en el cerro de las campanas el Archiduque de la casa imperial de Austria y esposo de Carlota hija del Rey Leopoldo I, Don Maximiliano de Habsburgo.

La justificación de este acto se da tras la difamación del emperador de Francia Napoleón III, quien ve de una manera incorrecta y como una Horrible tragedia, la decisión tomada durante el gobierno republicano de Juárez, por el consejo de guerra a cargo del General Mariano de Escobedo, quienes presentan su fallo a favor de las leyes del 25 de Enero de 1862.

En este acto heroico se da muerte a Maximiliano y dos de sus generales con la culpa de usurpación al nombrárseles como emperador de México, mismo que no podía ser así pues el Gobierno antes mencionado, republicano, de Juárez no contemplaba ninguna otra forma de gobierno que no fuera la de republica.

El archiduque de Austria fue traído a México por un grupo de Conservadores que nombran, sin ser legítimo dicho nombramiento, a México como un país de gobierno monárquico, por consecuente nombrando a quien acepta el cargo ofrecido por los conservadores, Maximiliano, como emperador de México.

El estudio de este acontecimiento nos muestra que México como país y Juárez como su Presidente reciben no solo las críticas de los países europeos, sino también el apoyo de países de América quienes se le unen en las ideas republicanas, pero sobre todo en la ideología de la Soberanía. Misma que en ese momento estaba herida por una imperio impostor.

Sin embargo este usurpador imperio es derrocado en el cerro de las campanas con la entrega de la espada de su emperador tras ondear la bandera blanca simbolizando su rendición, esta herida a la soberanía es sanada definitivamente con la muerte del Archiduque y sus generales, el 19 de junio de 1867, en el mismo lugar donde tenían su fortín y donde fueron apresados el cerro de las campanas.

 

 

Desarrollo.

 

Don Maximiliano de Habsburgo es enviado de Europa para ser Emperador de México quien apoyariase en un grupo de mexicanos inconformes con el gobierno de Juárez, pues ellos buscaban regresar a aquel gobierno de estilo Monárquico donde el poder residía solo en uno y las riquezas estaban en manos de unos cuantos, Maximiliano de Habsburgo fue apresado con dos de sus generales y enjuiciado encontrándoseles culpables de los cargos hechos.

 

Tras la ejecución de Maximiliano de Habsburgo y sus generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, el 19 de Junio de 1867, Don Benito Juárez Escribe y publica este libro a manera de justificación, nombre que lleva este libro, al ser condenado por la prensa europea el hecho de la muerte de Don Maximiliano de Habsburgo. Siendo objeto de diversas y fuertes criticas en diarios internacionales y siéndole adjudicados títulos como “indio salvaje” o “el indio que sacio su sed de sangre”, incluso calificando al país como “un país de hordas”, incluso llegaron a dibujar al Benemérito con grandes dientes y devorando al archiduque.

Es por ello que Don Benito Juárez decide redactar este libro que el mismo titularía “Manifiesto justificativo de los castigos nacionales en Querétaro”, explicándole al mundo entero de forma detallada, las implicaciones jurídicas, soberanas, históricas y humanas, en que se vio México para tomar dicha decisión, pues existió la usurpación del poder legal por un imperio Europeo.

De una manera táctica y sensibilizada, Don Benito Juárez da a conocer en este libro la hipócrita moral europea, los asesinatos y abusos en nombre de un falso patriotismo; así mismo resalta la soberanía de México, sus valores de libertad independentista y sus leyes.

La recopilación de este texto a cargo de Isaí Hidekel Tejeda Vallejo, es muy buena, al presentarnos las diferentes cartas escritas tanto por altos Monarcas europeos como por el mismo Maximiliano de Habsburgo quien le predecía lo que sucedería al darle muerte, sin embargo Juárez hace lo que cree mejor para el pueblo mexicano, actos que le valieron el reconocimiento nacional e internacional por parte de los países centro y sudamericano.

Durante los años de 1859 y 1860 y tras los conflictos que Benito Juárez fue adquiriendo con los diferentes niveles jerárquicos de la iglesia católica, en especial el clero secular, crea Juárez, lo que desde su punto de vista es mejor para el país, su desarrollo y las ideas republicanas o liberales como se le solía llamar, que él tenía, las Leyes de Reforma, mismas que antecediendo esta fecha, el 17 de Diciembre de 1857 hace estallar la llamada Guerra de Reforma, también conocida como la Guerra de los 3 años, misma que culminaría en el año de 1960, tras la aceptación de los mediadores, quienes favorecieron a los liberadores dejando atrás a la opinión de los conservadores, conformados principalmente por miembros, no clérigos, de la iglesia católica.

Este no era el único problema de México, ya como país republicano, sino que para el año de 1861 se encontraba con deudas para con las potencias más grandes de entonces, Reino Unido, España y Francia. Esta deuda se debe a la crisis financiera que azotaba al país entonces, pues no se tenían los recursos suficientes para cubrir dichas deudas. Por tal motivo se unen estas potencias para arribar México en Enero de 1862 al puerto de Veracruz, es lo que ahora conocemos como Intervención Tripartita, misma que hacen valer de acuerdo al derecho internacional de ese momento.

Después de un tiempo de negociaciones Reino Unido y España llegan a un Tratado llamado de Soledad, con el Gobierno de México, y retiraron de inmediato sus tropas sin embargo Francia se niega a firmar este tratado permaneciendo en México.

La intervención intentada por Inglaterra, España y Francia en México es, según mi opinión, una de las operaciones más monstruosas en los anales de las historia internacional”. Es esta la opinión de Carlos Marx en el New York Daily en Noviembre de 1861.

Es en ese entonces en que los conservadores envían a una comitiva a Europa con el fin el fin de buscar a un miembro de alguna de las casas europeas, que quisiera gobernar lo que ellos llamarían “el Imperio Mexicano” ofreciéndoles gobernar de esta manera (imperial) el país. De ser así al llegar el “emperador” destituiría al Presidente legitimo de la nación Don Benito Juárez, quien en sus leyes y constitución no contemplaba otra manera de Gobierno que no fuere la republicana no había lugar para ninguna otra figura dinástica reinante o imperial.

 

José María Estrada, José Manuel Hidalgo y Esnaurrízar y Juan Nepomuceno Almonte quienes encabezaban esta comitiva hacia Europa deciden no frenar con ella a sabiendas del gobierno republicano y sus leyes, declarando así el 10 de julio de 1863 a México como una nación de gobierno monárquico ofreciendo a la casa imperial de Austria la corona de este “imperio”, en especial al Archiduque Maximiliano de Habsburgo. Este acepta y arriba al país el 28 de Mayo de 1964 con su esposa Carlota hija del rey de Bélgica Leopoldo I, para dar inicio al segundo periodo de gobierno imperial en la  historia de México, mismo que duraría alrededor de tres años.

 

El gobierno de Benito Juárez recibió por parte de los países de América durante los años difíciles de ocupación francesa y establecimiento del imperio apoyo. Colombia y Venezuela se pronunciaron por hacer una declaración solemne de sus respectivos congresos a fin de nunca reconocer el establecimiento de monarquías en América. Y el 1 de Mayo de 1865, Colombia declaro su total apoyo y adhesión a la resistencia del gobierno mexicano, manifestando que Benito Juárez merecía el bien de América por su constancia en defender la libertad e independencia de México. El embajador del Salvador en Estados Unidos, Antonio José Irrizari, solicito a aquel gobierno de su apoyo para salvaguardar la autonomía de América y sus instituciones republicanas.

Chile en su forma de solidaridad hizo una colecta económica a favor de los soldados republicanos de México, entregando un comisionado chileno estos recursos para ser utilizados en el fin en que fueron donados.

La firma del tratado de Amistad de alcance interamericano firmado entre Perú y México, exhorto a los gobiernos de Hispanoamérica a unirse para enfrentar lo que considero una agresión común.

En el Congreso de los Estados Unidos, el representante Henry Winter Davis quien presidia la Comisión de Relaciones Exteriores, condeno a la intervención francesa y el Imperio de Maximiliano en una ponencia presentada al congreso en Abril de 1864.

El Gobierno republicano comenzó a recibir demasiado apoyo de varias partes por ejemplo el mismo gobierno de Bélgica, periódicos liberales, asociaciones que fomentaban la democracia, como la Liga de Nederduitsche Bond, que en una asamblea realizada el 26 de Mayo de 1865 redactan una felicitación al presidente Juárez por la tenacidad con que éste continúa manteniendo firmemente empuñada y muy alta la bandera de la Independencia de México. Tal documento lo recibió Juárez meses después por el embajador en Washington, Matías Romero, el cual el presidente Juárez por medio del Ministro de Asuntos Exteriores de México el C. Sebastián Lerdo de Tejada le hace llegar una respuesta haciéndole saber sus agradecimientos a toda la Liga  E. Coremans, en Septiembre de ese mismo año.

Entre 1864 y 1867, tiempo que dura el imperio de Habsburgo, tras todas las muestras y gestos de apoyo recibidos por el presidente republicano Benito Pablo Juárez, despierta el respeto y admiración de los pueblos de América y aun de aquellos que no pertenecen a este continente. Demostrando así la soberanía y el estado de derecho que existe en México y a pesar de la ignorancia, ingenuidad, falta de tecnología, limitaciones sociales y culturales, en la paupérrima población mexicana existía una soberanía y unas leyes que debían ser respetadas y ser reconocida como nación, consolidándose así Benito Pablo Juárez como estadista y refundador del Estado Mexicano Moderno.

Daban las seis de la mañana del dia15 de mayo de 1867 cuando las fuerzas imperialistas se vieron debilitadas gracias al ejercito republicano, es así que se toma en sitio Querétaro durante 72 largos días, mismos en los que las bajas se vieron de forma notable, aun mas las deserciones. El gobierno imperialista tenía su centro en el templo de la cruz, mismo que no duro mucho pues fue tomado por sorpresa. Buscando así refugio Don Maximiliano en el cerro de las campanas que es bombardeado numerosos veces por los republicanos al mando del General Mariano Escobedo, y en señal de rendición, el emperador Maximiliano da la orden de izar una bandera blanca. Lo siguiente era esperar al arribo del general Escobedo al fortín del cerro, y tras la llegada de este con una pequeña tropa, hace entrega del imperio Maximiliano de Habsburgo al entregar su espada, dando fin con esto al segundo imperio de México.

La fuerza usurpadora extranjera había caído ante las fuerzas republicanas de México, siendo con esto restaurada la Soberanía que tres años atrás el imperador Austriaco De Habsburgo había herido al proclamarle emperador de este país, terminando así el sueño imperialista del archiduque, preso y derrotado junto con sus generales fue llevado al convento de la Cruz, en primera instancia, trasladándole después al ex convento de las teresitas por consideración a su enfermedad. Esto no duro mucho pues el 22 de Mayo fue llevado a la que sería casa hasta el día de su muerte, el convento de las capuchinas.

Quien fuera encargado del sitio de Querétaro y custodio del archiduque y sus generales, recibe un telegrama del gobierno del país, situado en San Luis Potosí, donde se le ordenaba de manera oficial la conformación de un consejo de guerra. Y es con este evento que comienzan los interrogatorios a Maximiliano el 24 de Mayo. Con la excusa de su enfermedad e indisponibilidad los interrogatorios fueron hechos en su celda, jamás estuvo presente en el teatro Iturbide donde sería juzgado y donde se llevó a cabo su juicio. Para el 14 de junio de 1867 el consejo de guerra clausuro el juicio y dio a conocer su veredicto la noche de ese mismo día, el cual fallaba a favor de lo apegado a la ley del 25 de Enero de 1962,y a sus propias penas que esta misma establece en sí, encontrándoles culpables a los presos, y condenándoles a la pena capital.

Al siguiente día le es confirmado esto a Don Mariano Escobedo, quien debía darle seguimiento. Al Archiduque se le dio a conocer esto el 16 del mismo mes, por el fiscal y ese mismo día se le dio a conocer también a sus defensores. Su ejecución estaba contemplada para ese mismo día alrededor de las 15:00 hrs. Siendo esta pospuesta tras las cartas enviadas al Presidente Republicano.

Daban las 4:00 am del 19 de junio cuando un sacerdote llegaba a la celda de Habsburgo, quien ya estaba vestido y aseado de pelo y cara, para que al llegar el alba partieran en los carruajes que les llevarían al lugar de su ejecución, el cerro de las campanas.

Al llegar Maximiliano y sus generales fueron bajados del carruaje y llegando a la zona de fusilamiento Maximiliano saco de sus bolsillos unas monedas las cuales dio al pelotón diciéndole “apunte y disparen al pecho”, y cediendo su lugar al General Miramón se situó a la izquierda de éste y exclamó: “Voy a morir por una causa justa, la de la independencia y libertad de México, que mi sangre selle las desgracias de este país. ¡Viva México!.

            Entonces el general Miramón exclamó: “Mexicanos, protesto contra la mancha de traidor que se ha querido arrojarme para cubrir mi sacrificio. Muero inocente de este crimen y perdono a sus autores, esperando que Dios me perdone y que mis compatriotas aparten tan fea mancha de mis hijos haciéndome justicia”.

           

Tras prepararse Maximiliano, y el grito de fuego, este recibe seis balas y queda boca arriba, contuvo un poco de vida y con los ojos abiertos, quiso levantar el brazo derecho  exclamando con voz  entrecortada ¡hombre! Se acerco el jefe del pelotón al cuerpo, ordenó a uno de sus soldados le diera el tiro de gracia apuntando al corazón. Se oyó la detonación y Maximiliano en este trágico lecho de muerte expiró. Terminaba así la vida del Archiduque de Austria y su sueño Imperial en México.

En ese mismo mes se le dio la noticia de la muerte del archiduque de la casa imperial de Austria, al emperador de Francia Napoleón III, quien denomino al presidente republicano como un “Indio Salvaje”, encargándose el de difundirlo por toda Europa para que se le conociera a este acto de Juárez como una “horrible tragedia”, juzgando esto como un verdadero crimen. Los diarios y periódicos de toda Europa hicieron caricaturas mostrando a Juárez como un tirano devorando entre sus manos al archiduque de Austria.

Entonces Juárez entra triunfal a la capital de país restaurando así la soberanía y republica de nuestro país el 15 de Julio de 1867.

Juárez envía un comunicado a las naciones de Europa, con especial dedicación a la nación francesa donde presenta, muestra y justifica los actos y hechos cometidos hacia los invasores y a todos los traidores de la Nación, aclaro y mostro cada punto afirmando que un “Indio Salvaje” no podía tener una moral Europea ya que esta y  todos los desastrosos actos que hicieron, se les podía perdonar y no podían ser juzgados ni mucho menos mal vistos por naciones como ellos y si lo podía ser un acto de libertad, autonomía y de respeto hacia la patria, era un acto digno de rechazarse debido a que era lo contrario que los europeos querían en América, si bien fuimos colonizados por España, y estuvimos 300 años esclavizados, pero por eso vino una guerra la cual nos dio una libertad naciente en México y América, que  recuperamos los derechos que tiene todo mexicano y que todo aquel acontecimiento que se hizo fue para demostrar al México Independiente y Liberal que ya existía y que muchos países, la mayoría europeos y de preferencia franceses solo veían algo que no podía ser digno de que un republicano había matado a un archiduque, a uno que pertenecía a la nobleza y que eran de las máximas autoridades en Europa, que si bien nunca quisieron recordar el pasado de su nación al mostrar a uno de los peores emperadores y arpía de todos los tiempos a Napoleón que si es cierto, que a todos esos hechos, los veían por bien visto y que todos esos hechos eran de una moral Europea que no era digna de juzgarse, que acaso no fue una guerra publica, debido a que la nación Francesa a sabiendas de un gobierno Republicano establecido en México, mandaron con ordenes de gobernar con una monarca y que este y toda la nación no les importo robar oro y sangre a 36 millones de habitantes para robar y asesinar a diez millones constituidos en nación, compatriotas tal era el crimen que la República tenía que juzgar y castigar; y en teoría, como se ve, no habría otra pena aplicable que la del último suplicio. Si bien fue esclarecida y establecida en la ley del 25 de Enero de 1862 la invasión de extranjeros y la imposición de un nuevo sistema monárquico.

Y me digo a citar otro párrafo de su comunicado: “Maximiliano de Habsburgo sólo por la geografía conocía nuestra patria. A este extranjero ni bienes ni males le debíamos. Solo la historia nos decía, que el representante de su ascendiente Carlos V, quemó a mi progenitor Cuauhtémoc”.

Juárez dejo muy en claro que todo aquello no fue un crimen, sino que este fue un acto que demuestra la Independencia de México y de todos aquellos países americanos que con lucha, esfuerzo y  valor colocan en un nivel más alto a la nueva América y lo que para la Europa era correcto para la América era todo lo contrario, pues eran dos ideas muy distintas imposibles de igualar.

Fueron muchas las cartas recibidas por Juárez de diferentes autores y destinos, como ejemplo de ello el poeta Víctor Hugo quien suplica por la vida de Maximiliano donde poéticamente escribe que al perdonarle la vida a Maximiliano muchos dirán ¿y el castigo? El cual sabiamente el respondería “Maximiliano vivirá, por la gracia de la República”.

 

Maximiliano envió una carta al Presidente Juárez en la cual mencionaba que a punto de recibir la muerte, a consecuencia de haber querido hacer la prueba de si, con nuevas instituciones políticas, era posible poner en término a la sangrienta guerra civil que ha destrozado desde hace tantos años ya este desaventurado país, que perdió con gusto su vida, si su sacrificio puede contribuir a la paz y prosperidad de su nueva patria.

Conclusión.

En el estudio de este majestuoso libro me entere de algunos detalles que en mis clases de historia fueron ignorados, mismos que el día de hoy tengo presentes no solo como parte de esos lugares importantes de la nación sino como parte de mi recordando lo que decía Don Benito Pablo Juárez: “Maximiliano de Habsburgo sólo por la geografía conocía nuestra patria. A este extranjero ni bienes ni males le debíamos. Solo la historia nos decía, que el representante de su ascendiente Carlos V, quemó a mi progenitor Cuauhtémoc”.

Y así es descendientes somos una raza digna de honores por su constante lucha desde sus inicios hasta nuestros días, esa lucha constante por la libertad de un país oprimido por las diferentes formas de gobierno, pues aunque seamos republica la ambición de los nuevos líderes republicanos no es tanto la libertad de ese país por el cual lucharon sus ascendentes, sino el interés personal del poder económico y social, la opresión y el engaño.

Citando al Señor Juárez: podrá México ser un país falto de tecnología innovadora, de ignorantes o ingenuosos, de gente paupérrima, sin embargo México debe ser un país Libre, Soberano, respetado por lo que es.

Tanto entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz. Certero fue el Señor Juárez al decir esto pues en su búsqueda de libertad y soberanía no buscaba la muerte y la opresión sino la paz entre hombres y naciones por igual.

Es un buen libro del benemérito de América, y es aun mejor con el estudio introductorio del Lic. Isaí Tejeda, pues en verdad se transmite un verdadero sentimiento de justificación de lo sucedido con el usurpador y sus gentes.

“América para los americanos y Europa para los europeos” independientemente de lo dicho sobre Juárez, el día de hoy es reconocido a nivel mundial por su postura, libre y soberana además de cuidar u velar por las leyes del país al que en su momento represento como presidente y ahora lo hace como un héroe nacional.

Acerca de Héctor Valadez
Estudiante de Historia que ya estudió Derecho, Filosofía y Psicología. Profesor de Geografía, Historia y Formación cívica y ética en el Centro Educativo Juan Sebastián Bach

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