Derecho de Propiedad

DERECHO DE PROPIEDAD

“La propiedad es el derecho de obtener de un objeto toda la satisfacción que pueda proporcionar. Este derecho puede estar limitado por  el interés público  y por otros derechos privados que desmiembren la propiedad (hipotecas, servidumbre, etc.)[1]

“Cuando la familia se basa en el principio de autoridad, la propiedad suele mostrar características de exclusividad y absolutismo; en tal periodo el contrato se interpreta más bien en forma textual y regida, y no se discute el derecho de propietario de dejar sus bienes a las personas que prefiera. En cambio, cuando la familia se vuelve “democrática” los juristas tienden a considerar la propiedad como una “función social” suele rodear la interpretación de los contratos de consideraciones acerca de la intención subjetiva de las partes, mientras que su formación queda influida por consideraciones taxativas, inspiradas en el interés  de los grupos humildes. Además el Estado interviene en la libertad testamentaria.” [2]

“El derecho de propiedad es aquel en virtud del cual las ventajas que puede procurar una cosa son atribuidas todas a una persona determinada. Los romanos no se ocuparon en definirla y solo analizaron los beneficios que otorga a su titular, estos son ius abutendi o abusus. Por uso se entiende el derecho de servirse de la cosa con forme a su naturaleza o destino. Fructus designa el derecho de percibir los productos, sean reales, como los frutos de los árboles, la lana, o impropiamente dichos, como los intereses de una suma de dinero. El abusus o derecho de disposición, consiste en la facultad de transformar, enajenar y aun destruir la cosa.”[3]

“El derecho de propiedad, como lo concibió ya el antiguo derecho civil, presenta 3 caracteres; en un derecho: 

 a) exclusivo,  

b) absoluto          

c) perpetuo.

Es exclusivo en el sentido de que solo el propietario, con excusión de los demás, puede beneficiarse de las ventajas que les confiere su derecho. La cosa objeto del derecho pertenece entonces tan plenamente cómo es posible a un solo individuo y para marcar este carácter se dice que la propiedad es material “ [4]

“Podemos definir la propiedad como la facultad que corresponde a una persona  (el propietario) de obtener directamente de una cosa determinada toda la utilidad jurídica que es susceptible de proporcionar.

Las fuentes romanas no definen el derecho de propiedad, inclusive ni siquiera designas con la misma terminología del concepto de propiedad. Los comentaristas resumen el derecho de propiedad de la forma siguiente:

a)    IUS UTENDI. Facultad de servirse de la cosa y de aprovecharse de los servicios que pueda rendir fuera de sus frutos.

b)   IUS FRUENDI: derecho de recoger todos los frutos.

c)    IUS ABUTENDI: el poder de consumir la cosa y por extensión disponer de ella de una manera definitiva.

En las fuentes existen tres denominaciones técnicas para designar la propiedad: 

A)   Mancipium: indica una idea de apreciación material, de efectiva aplicación de fuerza.

B)   Dominium: es el término por excelencia que implica una nación de señorío.

C)   Propietas: termino predilecto empleado en los textos postclásicos, así como el proprietarius para designar al titular.” [5]

“En efecto escapa a toda definición por su sencillez y extensión, pues es el derecho más completo que se pueda tener sobre una cosa corporal.

En la Roma.

La propiedad atravesó sin duda por tres fases bien distintas:

a)    la comunidad agraria, cuando el terreno pertenece en colectividad a todos los miembros de una tribu o de una gens;

b)   la propiedad familiar, cuando cada familia llega a ser única propietaria de cierta extensión de tierra que se trasmite de varón en varón a los descendientes del jefe de la familia.

c)    la propiedad individual, cuando el terreno pertenece ya no a una tribu ni una familia, sino a cada ciudadano, que pueda disponer a su antojo de las tierras de las cuales es propietario exclusivo.”[6]

“El sistema de propiedad privada que encontramos en la roma campesina de antes de la victoria de Cartago fuera más sólido y “absoluto” que el sistema de propiedad de la roma comercial y financiera de siglos posteriores.                                                                                                                           La leyenda de la “propiedad romana absoluta” nació en la Revolución Francesa, periodo histórico que mostro vivo interés por las antigüedades griega y romana”[7]

“Eugene, Petit. El gran territorio se cultivaban por sus esclavos o a sus clientes a los cuales les hacían concesiones a titulo esencialmente revocable, encontrado en ellos partidarios abnegados: de lo cual resultaba una gran hostilidad y frecuentes quejas de la clase pobre, que no sacaba ningún beneficio del ager publicus.”[8]

En su mayoría los autores coinciden en que no tiene un origen exacto e incluso los romanos no le otorgaban en si el nombre de derecho de propiedad.

Es el derecho que se tiene de poder sacar todo el beneficio posible que este le pueda dar aunque como todo derecho tiene sus limitaciones.

Algunos autores tienen distintas opiniones con respecto a que si es absoluto o no lo es ya que unos lo mencionan y otros lo ponen como algo social o material.

Roma es la encargada de aplicarlo pero por medio de 3 fuentes y dividido en técnicas.

Era un gran territorio y al ser los pleves los que la llevaban de perder se crean las leyes agrarias no para ir en contra del ager publicus sino solo para hacer el repartimiento de esas tierras de una manera más equitativa.                                                                                                                                           La roma forma un sistema  más absoluto.

En México no funciona así ya que aquí funciona ya en un riguroso descomposición de este derecho y correspondiendo a las partes lo que se supone corresponde pero siempre llevando el país el control y dominio de sus territorios.

 

 

LAS RESTRICCIONES DE LA PROPIEDAD

“Hay relación íntima entre el amor al trabajo y la satisfacción que procura la propiedad, un buen régimen de propiedad estimula el deseo de trabajar, y, por otra parte, una sociedad en la que también los ricos trabajan físicamente, desarrolla una fina sensibilidad contra las violaciones a la propiedad privada.”[9]

Por muy desgastante que sea el trabajo la remuneración que el mismo provoca nos permite hacernos de cosas que son necesarias  para vivir, desde las cosas primordiales como la comida, la ropa, el hogar, y el sustento del mismo etc.…

El hecho de que los ricos trabajen en la sociedad nos permite que hagan normas que controlen y nos permitan defender nuestras pocas cosas al procurar cuidar sus bastas propiedades.

“Desde las XII tablas los propietarios deben tolerar que sus vecinos vengan cada tercer día a recoger frutos caídos de los árboles de estos, y que en caso de reparaciones en la carretera publica, los propietarios próximos deben permitir que el transito se haga temporalmente sobre sus terrenos. Las ligeras invasiones de la propiedad ajena, hechas sin mala intención, no daban lugar a reclamaciones.

Las restricciones a la propiedad pueden catalogarse bajo el rubro de PATI (tolerar), como en los casos de los ejemplos anteriores, o, más bien, bajo el NON FACERE, como sucede en relación con las normas siguientes. No se debe molestar con el humo al vecino, no se deben hacer excavaciones que priven de sus cimientos a construcciones vecinas, no se debe de quemar cadáveres en predios urbanos, etc.”[10]

Estando escrito en las leyes de esos tiempos, la tolerancia permitía una mejor convivencia entre los individuos de la Roma. Pero también en tiempos contemporáneos el Benemérito de las américas nos enseña que  EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ.

 

 

 

“En cuanto a la máxima restricción al principio de la propiedad, o sea, la expropiación –espada de Damocles que amenaza a todo propietario–, resulta curioso que no la encontremos reglamentada con amplitud en el derecho romano, a pesar de la generosidad de las obras publicas con que las autoridades romanas dotaron la mitad de Europa.” [11]

La espada de Damocles es una historia en la cual el mensaje es que entre más poder más responsabilidades y estas en el filo del juicio al cometer una equivocación. De tal modo que entre mayor sea la expropiación es mayor la responsabilidad.

 “El usucapio, una de las máximas excepciones a la regla fundamental de que QUOD NOSTRUM EST SINE FACTO NOSTRO AD ALIUM TRANSFERRI NON POTEST (lo que es de nosotros, no puede trasmitirse a otro sin nuestra intervención).

Insistimos en la tesis de que en el sistema romano el derecho de propiedad nunca fue absoluto. Una cita como NULLUS VIDETUR DOLO FACERE, QUISOU IURE ITITUR. (No parece obrar dolosamente el que ejerce su derecho). Podría interpretarse en el sentido de que todos pueden hacer el uso de sus derechos sin tener en cuenta los intereses públicos, o los privados ajenos —siempre y cuando no se viole el derecho positivo—pero a esta cita le podemos oponer la famosa cita de Justiniano REI PUBLICAE EXPEDIT NE QUIS RE SUA MALE UTATUR, y el MALIITIS NON EST INDULGENDUM. (No parece obrar dolosamente, el que ejerce su derecho) (No hay que tener complacencia con la malicia de la gente).” [12]

Nos refiere que todas las personas tienen el derecho de defender lo suyo y al mismo tiempo siendo parte de una sociedad tienen el deber de que florezca la justicia. Los intereses públicos no pueden intervenir a menos que sean violados desde su propia esencia (derecho positivo).

“Usucapio es un modo de adquirir la propiedad civil mediante la posesión continuada. El usucapio sirve para hacer propietario a quien no lo es, ya sea que por que quien le trasmitió la propiedad carecía de suficiente derecho o por que no se observó la forma requerida.”[13]

Es la forma para prescribir una propiedad de un propietario a otro en los tiempos modernos para que allá usucapio pueda ser de dos maneras de mala fe que lleva de 10 años y de buena fe de 5 años para que prescriba.

PROBLEMA DE PROPIEDAD AD TEMPUS

“Margadant S. Guillermo F. Durante la fase clásica, el romano consideraba el derecho de propiedad como perpetuo; por tanto, no se podía conceder a nadie derecho de propiedad sobre determinado objeto, por cierto tiempo. Desde luego, a consecuencia de algún contrato, un propietario puede tener un deber personal de devolver un objeto un objeto de su propiedad a su proceso, después de cierto tiempo. Pero tal figura pertenece al terreno de las obligaciones y no a los derechos reales; no trata de un (derecho de propiedad por cierto tiempo) Durante la fase del (derecho vulgar), todos los conceptos jurídicos básicos comenzaban a perder sus claros perfiles, y en vez de establecer una mitida oposición entre el derecho real sobre la cosa propia (propiedad) y el derecho real sobre una cosa ajena (ius inrealiena), se consideraba varios iura como forma inferiores del derecho de propiedad.                                                                                                  Especialmente, ocurrieron lamentables confusiones entre usufretu y dominiun de manera que se comenzaba a ver en aquellas instituciones un dominium antempus, una propiedad antempius una propiedad temporal. Tal figura jurídica es realmente un contra sentido, desde luego; un derecho de propiedad limitado en el tiempo es incompatible con el ius abutendi, y causaría terribles complicaciones en relación con los derechos concedidos, en te tanto, el (propietario) en beneficio de terceros (servidumbres reales, isufructo, hipoteca, etc.). Además suprimiría una de las grandes ventajas sociales de la propiedad, ósea la educación del propietario. Este tiende siempre a cuidar inteligentemente de los objetos  de su propiedad, desarrolla un espíritu de ahorro para poder hace inversiones útiles en duchas cosa, en cambio, una propiedad antempius inbitaria al (propietario) precisamente a agotar el objeto de su Derecho, mediante un explotación excesiva.  Afortunada mente, justiano regreso a la santa tradición clásica de una abierta oposición entre. Por parte, la propiedad limitada en el tiempo, y por otra, unos poicas iuras inrealina, claramente definidos, que, en algunos casos, pueden ser limitados a ciertos plazos, y en otros casos, deben recibir tal limitación. Que algunos ecos débiles del pensamiento de la fase vulgar se infiltraron en el corpus iuris no es sorprendente, pero no nos autoriza decir que justiano haya aprobado el concepto de una propietas andetempus.”[14]

“Bravo Gonzalez Agustin, Bravo Valdes Biatriz. Por el mismo carácter perpetuo del derecho de propiedad, los ramos considera que unos podrían ser trasmitidos temporalmente, por esto es cuando se transfería la propiedad de una cosa, no se podía imponer adquirente una clausula en virtud de la cual se le comprometiera a volver las cosas al cabo de cierto tiempo, pasando la propiedad de pleno derecho al antiguo propietario, la inserción de tal clausula volvería nula la operación. Pero como en realidad no había nada de ilisito en tall situación, acabo por admitirse definitiva bajo justiano la transmisión temporal de la propiedad. Por este motivo, en la enajenación con fiducia, cuando el acreedor era pagado por el deudor, este no recibía la propiedad del objeto, de su objeto, sino tan solo era puesto en posesión por la ureseption, al cabo de un año o de dos, según se tratara de muebles o inmuebles volvería a adquirir su propiedad.”[15]

“De la perpetuidad del derecho de propiedad los romanos sacaron la consecuencia de que no podía transferirse de un objeto determinado ad tempus es decir por un tiempo. Es decir que del derecho antiguo y clásico la propiedad no podía transferirse por ad tempus se debatió este tema al confundirse los conceptos dominium y asusfructu, de modo que comenzó a ver en aquella institución la (propiedad) un dominium ad tempus.”[16]

Todos recaen en lo mismo ya que todos coinciden en que la propiedad no tiene un tiempo determinado.

Ad tempus es por un tiempo así que no se puede decir que si eres propietario de algo tengas después de un tiempo que regresarlo a otra persona ya que estaríamos hablando una obligación moral y no de un derecho. Ya que si el derecho de propiedad es autónomo, absoluto y unitario esto es que le corresponde solo al propietario sacar el mayor uso de este.

Una propiedad no puede ser temporal.

 

 

 

 

 

 

 

 

“PROTECCIÓN PROCESAL DE LA PROPIEDAD”

“La propiedad es el principal de los derechos reales.”[17]

Es una relación jurídica inmediata entre una persona y una cosa. El poder directo e inmediato que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo sin más limitaciones que las que impongan la ley. Con ella se garantiza la eficacia de este derecho tan importante.

“La amplitud que el derecho romano reconoció a la propiedad exigía un adecuado otorgamiento de defensas legales para evitar a sus titulares cualquier perturbación.”[18]

El poder que se daba a los titulares, tenía que ser adecuado, esto al otorgar las defensas legales, y así poder evitar tanto la acción de modificar el estado de algo, como su resultado, el cambio mismo, por medio de los titulares.

“El ius civile ha creado dos acciones fundamentales para proteger la propiedad reconocida por este mismo derecho. La revindicatio (reivindicatura)y la negatoria (negativa).” [19]

Cuando se trataba de privar al propietario de la posesión de la cosa sobre la que ejercía dominio, le confirió la revindicatio. En caso de que se pretendiera disminuir el derecho de goce de la cosa, le confirió la negatoria. Con estas dos protegía la propiedad.

“REIVINDICATORIA”

“Es la acción por la cual el propietario puede reclamar a cualquier poseedor la entrega del objeto de su derecho de propiedad.[20]Y en consecuencia que se le restituya la cosa o se le pague el precio de ella.” [21]

Es cuando una persona reclama lo que por derecho le pertenece legalmente, haciendo que el poseedor (la persona que lo tenía) se lo regrese o le pague el valor que tiene a la propiedad le corresponde.

“No  solo el poseedor queda pasivamente legitimado en la actio reivindicatoria, sino también el posesor que dolosamente deja de poseer, cuando vio acercarse el proceso, o el posesor que intencionalmente se atrae el proceso, fingiendo ser poseedor.” [22]

Esto es, que el propietario no puede disponer libremente de sus propiedades hasta reclamar ante la ley, dejando al posesor sin nada ante el proceso.
Aquí trata más bien, de acciones penales en forma de reivindicación, con las que se pretende castigar la mala fe.

“Después de obtener el valor de objeto de la persona que dolosamente deja de poseer, nada impide luego ejercer una vez más, la reivindicatoria contra el verdadero poseedor. El vencido possessor fictus no puede pedir, por ejemplo, que el vencedor le ceda las acciones que le quedan contra el auténtico poseedor.” [23]

El propietario puede reclamar al poseedor sus objetos, después de obtener el valor de estos. Pero la persona que finge ser el poseedor, después de haber sido vencido no puede pedir al vencedor que le ceda las acciones que le quedan contra el  auténtico propietario.

“El vencido en un actio de reivindicatoria tiene que dar al vencedor el valor estimado del objeto o restituirle es objeto mismo. Si era un poseedor de buena fe, puede quedarse con el valor de los frutos consumidos hasta el momento de la Litis contestatio y reclamar la devolución de los gastos indispensables.”[24]

El vencido después de perder en reclamar la propiedad, tiene que restituirle al vencedor el valor de la propiedad o la propiedad en sí, pero si este era de buena fe puede quedarse con lo que gano utilizando esa propiedad has el  momento de ser llamado ante el juicio y reclamar la devolución de los gastos indispensables; como son reparaciones urgentes y gastos que aumentan el valor del objeto.

“En cambio sus gastos suntuarios no pueden ser recuperados”[25]

Esto es, que el poseedor mu puede reclamar los gastos lujosos, ya que por nada del mundo los recuperara.

“Sin embargo si estos últimos se han hecho en adornos, etc., que

a)    Conservan cierto valor al separarse del objeto

b)   Pueden separarse sin daño para este, entonces el poseedor puede usar su ius tollendi y retirar tales adornos.”[26]

Si los gastos de lujo se hace en adornos el poseedor, puede reclamarlo por medio del El ius tollendi (es un régimen que el legislador establece para las mejoras suntuarias. Se divide entre mejoras separables y mejoras no separables. Las no separables (una reforma de una casa, por ejemplo) carecen de derecho a reintegro. Las separables (una lámpara, por ejemplo) pueden ser retiradas por el anterior poseedor a menos que el nuevo poseedor quiera quedárselas, abonándolas) para poder retirar dichos adornos.

“Si el vencido era un poseedor de mala fe, solo puede reclamar el rembolso de los gastos necesarios, conservando, en cuanto a las otras dos categorías de gastos, su ius tollendi, en las mencionadas condiciones. Su situación jurídica es tan inferior a la de un poseedor de buena fe, que debe responder a la perdida fortuita del evento.” [27]

El vencido solo podía reclamar el rembolso de los gastos necesarios, respondiendo a la pérdida del evento que sucede inesperadamente y por casualidad.

“Los vencidos tienen el derecho de retención, hasta que el vencedor les haya rembolsado los gastos de acuerdo con las reglas precipitadas.”[28]

Aquí el vencido podría retener las propiedades que había perdido hasta que el vencedor le rembolsara los gasto y posteriormente entregarlas.

 

“Los gastos diarios o periódicos, normales e inevitables, no son gastos indispensables, sino disminuciones naturales del producto de ese objeto, por la cual deben ser pagados por la persona que haya aprovechado los frutos o gozado del uso del objeto común.” [29]

Los gastos como los alimentos para los animales, el impuesto predial, etc., no son gastos necesarios, estos hacen que disminuya el valor del producto, por lo tanto la persona que los haya aprovechado debe de pagarlos.

“NEGATORIA”

“El propietario podía impedir que cualquier persona turbara el goce pacifico de sus propiedades.” [30]

Con esto el propietario protegía su propiedad contra la introducción de humo humedad, pertenecientes a los derechos de paso, etc. Nadie puede perturbar mi tranquilidad, estando en mis propiedades.

“El propietario podría protegerse de ante mano contra daños que lo amenazaban desde otras propiedades, pidiendo que el pretor obligara a su vecino a otorgar una fianza que garantizará el pago del posible daño.” [31]

En caso de que hubiera amenazas que dañaran tu propiedad podía pedir el pago de dicho daño, siempre y cuando existiera una fianza que te garantizara dicho pago. Por ejemplo árboles que estaban por caerse.

“Si se producía el daño temido, con evidente culpa del vecino, pero antes de otorgarse esta fianza, el perjudicado, en vez de aprovechar esta facultad de pedir el cautio, tenía que recurrir a la actiolegisAquiliae.” [32]

Si el vecino daña la propiedad, a un no se tiene esa fianza, el perjudicado en vez de pedir seguridad, tenía que recurrir a la acción que se le concede a favor del propietario de la cosa dañada.

 

 

“Si el daño se había producido por fuerza mayor, el perjudicado no tenía derecho a formular reclamación alguna. Por tanto esta cautio damni infect  cubría una zona intermedia entre daños causados con dolo o culpa grave, por una parte y daños fortuitos por otra.” [33]

Por ejemplo si ocurría un terremoto, el perjudicado no podría reclamar absolutamente nada. De tal manera que esta seguridad estaba intermedia entre los daños de voluntad deliberada de cometer un delito o sabiendas de su ilicitud y los daños los daños que tenía una remuneración por la perdida

“Si A pedía el cautio de B, y el pretor declaraba que la petición era razonable, B podía sustraerse a la obligación de otorgar una fianza, abandonando el inmueble en cuestión”. Por lo tanto B podía perder el objeto u otorgar la fianza, esto es “Obligación real”.” [34]

Cuando una persona pedía seguridad al ver que la otra puede dañar su propiedad, su petición se aceptaba obligando a la otra persona a otorga la fianza y quitando lo que en su momento pudiera dañar dicha propiedad. O perdiendo esa obligación abandonando determinando determinada cosa.

“Si A opinaba que una nueva obra, comenzada por B, lo lesionaba en sus derechos de propiedad, e iniciaba el juicio correspondiente contra B, existía el peligro de que entre tanto, la obra en cuestión continuara y que tuviera que ser demolida después.” [35]

Esto dañaría a B, porque sus recursos se malgastarían, y mediante un pretor se iniciaba el juicio, el cual ordenaba la paralización de la obra, o su continuación, o hasta en un determinado caso la demolición de la misma.

“En el caso normal en que la propiedad y posesión coincidían, el propietario podía utilizar en defensa de su propiedad, la protección posesoria, por ser está más rápida, ya que la comprobación de la posesión era, con frecuencia, más fácil que la de la propiedad.” [36]

Para defender su propiedad cuando coincidía con  la posesión se utilizaba la defensa más rápida que era la protección posesoria.

PROPIEDAD QUIRITARIA

“El verdadero derecho de propiedad, la propiedad Romana por excelencia se designó bajo el nombrede dominium ex iure quiritium. Exigía para su  existencia que el sujeto titular del derecho fuera un  ciudadano romano y desde luego libre y sui iuris.La  propiedad quiritaria no era accesible a los extranjeros o peregrinos que no podían ser propietarios iure civile.”[37]

Esté tipo de derecho del dominio de propiedad podía ser exigido únicamente por romanos sobre alguna cosa romana, es decir ningún extranjero podría exigir alguna propiedad romana.

 “Características de la propiedad quiritaria:

a)    Es exclusiva de los ciudadanos romanos

b)   Puede recaer tanto sobre bienes muebles, como sobre fundos. Los fundos deben estar situados en suelo itálico.

c)    Se transmite a través de las formas establecidas por el ius civile: Mancipatio e in iure cessio, para el caso de la res mancipi; y por simple entrega en el caso de la res nec mancipi.

d)   Es defendida procesalmente con la rei vindicatio.”[38]

Como lo mencionan los autores, esta propiedad es exclusivamente de los romanos y para que fuese así tenía que presentar las características mencionadas anteriormente.

PROPIEDAD BONITARIA

“Cuando en la transmisión de una res mancipi (los contratantes) no observan las solemnidades exigidas por el ius civile, sino solo la tradition el derecho de propiedad que nace, no es el quiritario sino la propiedad llamada bonitaria. Se consideró que  el poseedor mancipi adquirida por el transcurso del tiempo, mediante la usupacion, si podía convertir en propietario quiritario. Sin embargo en tanto no transcurriera el plazo para prescribir, el dueño podía reclamarle el bien al comprador para evitar esta injusticia el pretor otorgo al adquiriente la excepción llamada rei venditae  el tradital para rechazar la acción reivindicatoria del propietario.”[39]

Aquí nos dice que el propietario bonitario es aquel que obtiene un mueble o inmueble de un propietario quiritairo ya sea comprado o heredado.

“Como la acción publiciana  presupone una traditio en el supuesto de dos personas que hayan comprado separadamente al mismo vendedor, prevalece la que haya recibido por traditio; si el mismo vendedor después de entregar a un comprador hubiese recuperado la posesión  y la hubiese entregado a otro prevalece el de la traditio anterior que hubiera pagado aunque la primera  traditio se hubiera hecho cuando el vendedor no ere propietario y hubiera adquirido la propiedad antes de hacer la segunda traditio.”[40]

“La protección de la propiedad por medio de la actio reivindicatoria y otros medios del ius civile, solo serbia para la defensa de la propiedad reconocida por este. Pero paralelamente a ella, existía otra clase de propiedad reconocida por el ius honorarium , y protegida por medidas procesales, seguidas no se la ley o de la jurisprudencia, sino, de la conciencia jurídica del pretor. Esta segunda forma de propiedad se llamaba la bonitaria termino derivado de la expresión in bonis habere.”[41]

Es reconocida por el derecho honorario, y de la conciencia jurídica de un pretor, y no de la ley, es más bien como lo que el pretor considere justo entre comprador y vendedor cuando por ejemplo el vendedor quería quitarle al comprador algo que ya había vendido porque seguía siendo propietario quiritario el pretor concedía al comprador  el derecho de reclamar lo que ya es de él, esto se da cuando no hay una formalidad entre el comprador (propietario bonitario) y el vendedor (propietario quiritario).

“LA COPROPIEDAD”

“Si varias personas tenían derecho de propiedad sobre un objeto, cada una de ellas era propietaria de una cuota ideal, esto podría surgir por contrato, a consecuencia de una herencia, por legado o alguna donación, etc.” [42]

Todas varias personas tenían el mismo derecho sobre esa propiedad, con un determinado porcentaje, ya sea en partes iguales o desiguales.

“Ningún copropietario podía alegar entonces que su derecho quedaba reducido a una parte material del objeto en cuestión, por cuya razón, decimos que las cuotas eran “ideales”, no “materiales.” [43]

Las cuotas eran ideales porque no tenían existencia física y las materias eran las que se tenía que pagar porque en ellas si existía una existencia.

“El derecho de cada copropietario en relación con el objeto común, podría utilizarlo en una forma en que no impidiera que los demás lo utilizaran también. Además, cada copropietario podía hacer las reparaciones necesarias y reclamar luego un rembolso proporcional a los demás.  En cambio las modificaciones o, inclusive, mejoras del objeto solo podían hacerse con unánime sentimiento de los copropietarios.” [44]

Cada copropietario usaba sus derechos sin afectar los derechos de los demás, Si hacia algún gasto en la propiedad, podía pedir el rembolso en partes iguales a los demás propietarios el rembolso de dicho gasto, aquí la mayoría no obliga a la minoría.

“En caso de despojo o perturbación del derecho de propiedad o de posesión por terceros o por alguno de los copropietarios, cada uno de estos podía ejercer en forma independiente la acción que procediese.” [45]

Si se les despojaba o perturbaba su derecho de propiedad por terceras personas, cada propietario podría actuar de manera independiente para contrarrestarlo, y llegar a un acuerdo.

“En sus relaciones mutuas los copropietarios respondían por la in concreto, es decir, por una conducta de un grado igual de cuidado del que solía mostrar en sus demás negocios.” [46]

Que todos los propietarios se ponían en un concreto acuerdo para poder realizar sus negocios de una mejor manera.

“Cada copropietario podía poner fin a la copropiedad, pidiendo su división mediante la actiocommuni dividendo, basándose en la voluntad de uno contra todos.” [47]

Para obtener la parte de la propiedad que te pertenecía el copropietario pedía la división común de la propiedad, aunque esto en muchas ocasiones no solía salir como él lo quería ya que es muy difícil ponerte ante la voluntad de todos, contra lo que tú quieres.

 

MODOS ORIGINARIOS PARA LA ADQUISICIÓN DE LA PROPIEDAD

“Occupatio (ocupación) es el apoderamiento de una cosa que no pertenece a nadie (res nullíus) quien la ocupa se hace su propietario.

A)   animales salvajes

B)   islas que nacen del mar

C)   cosas halladas en las costas del mar

D)    cosas capturadas al enemigo

E)   cosas abandonadas.” [48]

 

Todas las cosas que estén en el globo terráqueo incluyendo dentro y fuera del mar son de nadie hasta que una persona se las adueña es ay cuando los romanos le daban occupatio. Cuando los romanos conquistaban más tierras se adueñaban de las pertenencias de los conquistados incluyendo las personas que en el territorio estaban.

 “Thesaurus (tesoro) es una cantidad de dinero o bienes cuyo propietario se desconoce. El tesoro es adquirido por el dueño del inmueble donde fue encontrado. Si alguien encuentra un tesoro en una propiedad ajena será dividido entre el que lo encuentra y el dueño del lugar donde se encontró.” [49]

Los tesoros no tienen dueño el que se lo encuentra es el dueño y si lo encuentras en un lugar que no es tu propiedad te pertenece la mitad del tesoro.

“Adquisición de frutos, los frutos pertenecen al dueño de la cosa que los produce.” [50]

El solo hecho de ser dueño de las cosas te derecho ser el dueño de las cosas que esta produzca pero no solo en cosechas sino también como la leche de la vaca y por extensión como los intereses por un préstamo.

“Accesión, cuando una cosa se incorpora a otra principal, el propietario de la principal se hace dueño de la accesoria.

Accesión de mueble con otro mueble.

a)    ferruminatio

b)   textura

c)    scriptura

d)   pictura

e)    cuando una hembra es preñada el producto es del dueño de la hembra.” [51]

 

El dueño de la cosa principal siempre se quedara con la parte que se le añada, tenemos 5 maneras de quedarnos con la cosa secundaria:

a) la de la fundición de dos metales.

b) la unión de las telas en una costura.

c) la tinta que se imprime en un papiro.

d) cuando se pinta en una tabla o barda ajena.

e) cuando una hembra queda preñada por otro ajeno.

“Accesión de mueble con inmueble.

a)    Satio

b)   Plantario

c)    Inaedificatio” [52]

 

Tenemos en esta 3 a) al sembrar semillas en terreno ajeno la cosecha será del dueño del terreno, b) lo plantado es del que tiene el suelo, c) lo que construyamos será de la persona que sea propietaria del terreno.10.-

Accesión de inmueble con inmueble

A)   avulsio

B)   allubio” [53]

 

a)    Cuando por obra de la naturaleza es arrancada una parte de terreno y se estaciona en otro terreno el propietario de la tierra será en donde allá sido cambiado el crecimiento de esta, b) cuando una represa o laguna es acrecentada por la lluvia el dueño beneficiado es el dueño de esta.

 

 

 

 

“Confusio y commixtio.

a)    confusio

b)   commixtio.” [54]

 

a)    Habla de la confusión en la unión de cuerpos meramente líquidos como vino,  aceite, metales etc.… b) en esta es en la mezcla de cuerpos sólidos como los granos y el rebaño. En ambos casos al momento de la unión también surge que se tienen que dividir las ganancias si esta unión es para venderse o repartir entre los que aportan su parte.

 

“Tardito, es la entrega de una cosa sin formalidad por parte de una persona llamada tradens a otra llamada accipiens.” [55]

Como la palabra lo dice es por tradición puede ser como una herencia o cuando se le hace entrega de la batuta en un trabajo a la persona del siguiente turno.

“Longi temporis praescriptio (prescripción de largo tiempo)

Los fondos provinciales no pueden ser objeto de propiedad quiritaria y, por lo mismo, tampoco pueden ser usucapidos, sin embargo, a partir de un rescripto del 199 d. de J.C. se protege a quien ha poseído ininterrumpidamente un fundus provincialis  durante 10 años.” [56]

Nos habla que del años 199 d. de J.c. ya se protegía los derecho0s de las personas que tenían poseyendo una propiedad durante diez años o más, por lo tanto se hacían nuevos dueños de la propiedad.

 

 

 

 

 

 

DINÁMICA

Responde a las siguientes cuestiones, una “V” si es verdadero y una “F” si es falso.

(        )

 

(        )

(        )

(        )

(        )

(        )

(        )

(        )

(        )

 

 

Con la reivindicatoria el propietario puede reclamar a cualquier poseedor la entrega del objeto de su derecho de propiedad.

 

La propiedad se refiere a objetos       

 

En Roma no se tenía un concepto exacto para el derecho de propiedad solo veían y analizaban sus beneficios.                    

 

Cuando un propietario reclama su propiedad, a esta se le restituye  el pago del valor de dicha propiedad, pero no se le regresa la propiedad en sí.

 

La propiedad es el principal de los derechos reales Con ella se garantiza la eficacia de estos derechos tan importantes.

 

 En la negatoria el propietario no podía impedir que cualquier persona turbara el goce pacifico de sus propiedades.

 

Un copropietario no podía poner fin a la copropiedad ya que esta pertenecía a un grupo de personas.

 

La propiedad quiritaria es el derecho de propiedad que nace.

 

La propiedad bonitaria exige para su existencia que el sujeto titular del derecho fuera un ciudadano romano.

 

 

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS

   Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano.

Bravo Gonzales Agustín. Bravo Valdez Beatriz. Derecho Romano.

Ventura Silva Sabino. Derecho Romano.

Eugene, Petit. Derecho Romano.

F. Morgadan F. Guillermo Derecho Romano.

Padilla Sahagún Gumersindo Derecho Romano.

Augüello Luis Rodolfo.  Manual de Derecho Romano

Gordillo Montesinos Roberto Héctor. Derecho privado romano.

D´ors. Derecho Privado Romano.

 

 

) Ferruminatio. Supone la soldadura o fundición de dos objetos de un mismo metal; en este caso se convierte en una unidad que no se puede distinguir. El dueño de la cosa principal adquiere también la accesoria pero tiene que indemnizar al otro por el valor del metal que adquiere.

b) Plumbatio. Se produce la unión de dos metales a través de un metal intermedio. Si se puede separar fácilmente, el dueño del metal accesorio tiene una actio ad exhibendum.
c) Textura. El hilo que se utiliza par bordar o hilar sobre tela ajena pasa a ser propiedad del dueño de la tela.
d) Scriptura. El dueño del pergamino sobre el que se escribe se convierte en propietario de lo escrito pero tiene la obligación de indemnizar.
e) Pictura. El propietario del lienzo se convierte en propietario de o que se pinta sobre ella. Éste era el criterio de los sabinianos pero después los proculeyanos consideraron que el propietario tenía que ser el pintor y Justiniano acogió ese criterio.
f) Tinctura. Cuando se tenía un tejido, el propietario del tejido se convertía en propietario del tinte.

Satio. El propietario de un fundo adquiere la propiedad de la semilla ajena que se siembra en él.
b) Plantario. El dueño del fundo adquiere lo que se plante en el mismo siempre que eche raíces.
c) Inaedificatio. Los edificios o cualquier construcción que se realice con materiales ajenos son adquiridos por el dueño del terreno.

Alluvio. Es el aumento paulatino que experimenta los fundos por efecto de la corriente del agua.
2. Avulsio. Es la incorporación repentina de una parte de un fundo situado aguas arriba en otro situado aguas abajo por la fuerza de la corriente. En este caso la accesión no era posible hasta que las plantas echen raíces en el fundo inferior.

Confusión y conmixtión

La confusión tenía lugar cuando mezclaba líquidos del mismo tipo pertenecientes a distintos propietarios y la conmixtión cuando lo que se mezclaba era sólido. Cuando esa mezcla se realizaba estando de acuerdos los distintos propietarios se producía una copropiedad y para salir de esa situación de podía solicitar la actio commni divibundo.

Si las dos cosas se unían sin consentimiento de los propietarios se podían dar dos conceptos:

– Que la separación fuera posible y esa situación cada propietario tenía una actio ad exhibendu.
– Que la separación no fuera posible creándose un estado de copropiedad y casa propietario tenía una actio communi divibundo.

Con respecto al dinero existía una regla fundamental; el que recibía dinero de una persona se convertía en propietario de las monedas una vez combinadas con las suyas. Como no se podía identificar, el propietario no podía ejercitar la reivindicatio sino la actio furti.

 


[1] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial Esfinge. México 1960. Pág. 244

[2] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial Esfinge. México 1960. Pág. 244

[3] Bravo Gonzales Agustín. Bravo Valdez Beatriz. Derecho Romano. Vigésimo Tercera Edición. Editorial Porrúa. México 2003. Pág. 203

[4]  Bravo Gonzales Agustín. Bravo Valdez Beatriz. Derecho Romano. Vigésimo Tercera Edición. Editorial   Porrúa. México 2003. Pág. 204

[5]  Ventura Silva Sabino. Derecho Romano. Editorial Porrúa. México 2006. Pág. 199-200

[6]  Eugene, Petit. Derecho Romano. Editorial Porrúa. México 2003. Pág. 245

[7]  Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial Esfinge. México 1960. Pág. 235

[8]  Eugene, Petit. Derecho Romano. Editorial Porrúa. México 2003. Pág. 246

[9]   Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. editorial  Esfinge México. Pág.  246

[10]  Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. editorial  Esfinge México. Pág.  246

[11]  Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial  Esfinge México. Pág.  246

[12]  Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial  Esfinge México. Pág.  247

[13]  Padilla Sahagún Gumersindo Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill.  Pág. 101

[14] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Editorial Esfinge. México 1960. Pág.247

[15] Bravo Gonzales Agustín. Bravo Valdez Beatriz. Derecho Romano. Vigésimo Tercera Edición. Editorial Porrúa. México 2003. Pag 208

[16] Ventura Silva Bavino. Derecho Romano. Editorial Porrua. México 2006. Pág. 203

[17] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición.  Esfinge.  México 2008. Pág. 248.

[18] Augüello Luis Rodolfo. Manual de Derecho Romano.  Tercera edición. Astrea, Cd. Buenos Aires 2000. pág. 244

[19]. Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 248.

[20]. Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición, Esfinge. México 2008. Pág. 248.

[21] Augüello Luis Rodolfo.  Manual de Derecho Romano. Tercera edición. Astrea. Cd. Buenos Aires 2000. Pág. 244

[22] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 248-249

[23] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 249

[24] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 249

[25] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 249

[26] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición.  Esfinge, México 2008. Pág. 249

[27] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición.  Esfinge, México 2008. Pág. 249

[28] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición.  Esfinge, México 2008. Pág. 249

[29] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición.  Esfinge, México 2008. Pág. 249

[30] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[31] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[32] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[33] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[34] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[35] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 250

[36] Margadant S. Guillermo F. Derecho Romano. Vigésima sexta edición. Esfinge. México 2008. Pág. 251

[37] Argüello Luis Rodolfo. Derecho romano. Editorial Porrúa. Av. Republica argentina 15. México, 1996.

[38] Gordillo Montesinos Roberto Héctor. Derecho privado romano. Editorial Porrúa. Av. República Argentina 15. México 2004. Página 444

[39] Ventura silva sabino. Derecho romano. Editorial Porrúa. Av. Republica argentina 15. México. 1996.

[40] D´ors. Derecho Privado Romano. Octava edición. Editorial Eunsa. Pamplona. 1991. Página 135

[41] Margadant S. Guillermo f. derecho privado romano. Editorial esfinge. México 7, DF 1960.

[42] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[43] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[44] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[45] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[46] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[47] Margadant S. Guillermo F. Derecho Privado Romano. Esfinge. México 7. D.F. 1960. Pág.188

[48]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 97

[49]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 98

[50]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 98

[51]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 98

[52]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 99

[53]  Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 99

[54] Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 99

[55] Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 100

[56] Padilla Sahagún Gumersindo. Derecho Romano. Editorial MC Graw Hill. Pág. 101

 

Acerca de Héctor Valadez
Estudiante de Historia que ya estudió Derecho, Filosofía y Psicología. Profesor de Geografía, Historia y Formación cívica y ética en el Centro Educativo Juan Sebastián Bach

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